El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio señales de que está dispuesto a dejar que aumente la presión económica sobre Irán en lugar de lanzar nuevos ataques militares para forzar la reapertura del estrecho de Ormuz, incluso mientras la República Islámica reiteró que aún no están dadas las condiciones para permitir el libre tránsito por esta vía marítima clave.
“Simplemente estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”, dijo Trump a Axios en una entrevista el domingo, señalando que un bloqueo naval estadounidense al país estaba profundizando sus problemas financieros. “Estamos manteniendo un perfil bajo”.
Los comentarios del Presidente marcan un cambio respecto de sus reiteradas amenazas de intensificar la campaña de bombardeos contra Irán y se producen en medio de prolongadas conversaciones entre Teherán y Omán para reabrir Ormuz. Irán ha dicho que está cerca de alcanzar un acuerdo, al tiempo que ha planteado una lista de exigencias que Washington debe cumplir antes de que pueda reanudarse el transporte marítimo, incluido el levantamiento de las sanciones.
“Mientras continúen las acciones hostiles, no están dadas las condiciones para garantizar la seguridad de esta vía marítima”, dijo el lunes a periodistas el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei. “Su reapertura está supeditada a que Estados Unidos cese sus acciones ilegales, levante el asedio y compense los daños”.
El crudo Brent sube 1% el lunes, a más de US$ 84 por barril, extendiendo un avance superior a 5% durante las tres sesiones anteriores. El contrato sigue a la baja desde comienzos de mes.
La economía de la República Islámica ha sido duramente golpeada por la guerra, con gran parte de su capacidad industrial destruida, las exportaciones de crudo fuertemente restringidas por un bloqueo estadounidense y datos del banco central que muestran que la inflación interanual alcanzó recientemente 77%.
La moneda, en tanto, ha caído más de 10% respecto de su nivel previo a la guerra, aumentando la presión económica sobre los iraníes. Una depreciación del rial provocó violentas protestas en todo el país que alcanzaron su punto máximo a comienzos de este año, lo que derivó en una represión de las autoridades que dejó miles de muertos. No ha habido señales de que las manifestaciones contra el Gobierno se hayan reanudado.
Cambios en la dirigencia Iraní
Irán volvió a enfatizar su determinación de seguir ejerciendo el control sobre Ormuz frente a la oposición de Estados Unidos al nombrar durante el fin de semana al excomandante de línea dura del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica Mohsen Rezaee en el principal cargo de seguridad del país.
Defensor del control total iraní sobre la vía marítima, se desempeñó como asesor militar del líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, y ahora encabezará el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, que coordina las decisiones sobre la guerra y las negociaciones para ponerle fin.
Rezaee reemplaza a Mohammad Bagher Zolghadr, otro representante de línea dura que aceptó un nuevo cargo como asesor político del líder supremo. Los nombramientos fueron informados por la agencia estatal Islamic Republic News Agency a última hora del domingo.
Durante el fin de semana, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo que un pacto con Omán para establecer una ruta de transporte marítimo a través del estrecho estaba “muy cerca”, sin entregar detalles sobre su contenido. Descartó por ahora conversaciones directas con Estados Unidos, pero dijo que ambas partes están intercambiando mensajes a través de intermediarios.
Exigencias para la reapertura de Ormuz
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones para lograr un fin duradero a los combates que comenzaron cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán el 28 de febrero. Trump ha exigido durante meses el libre tránsito.
Las exigencias de Teherán para una reapertura total incluyen que Estados Unidos levante su bloqueo naval a los puertos iraníes, libere activos congelados y pague compensaciones por los daños de guerra. También ha pedido el fin permanente de los ataques contra los grupos que respalda en Líbano, Irak, Yemen y Gaza. No está claro cuán estrictamente Irán se apegará a esta lista de condiciones.
Algunas de las exigencias serán difíciles de cumplir para Estados Unidos por sí solo. En Gaza, una propuesta de mediadores respaldados por Estados Unidos para desarmar a Hamas, respaldado por Irán, y sacar al Ejército israelí del enclave palestino fue rechazada el domingo por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
El frente del Mar Rojo
En Yemen, se han intensificado los enfrentamientos entre los rebeldes hutíes respaldados por Irán y las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, apoyadas por la vecina Arabia Saudita. Los hutíes afirmaron haber atacado el domingo la refinería de Jazan de Saudi Aramco, mientras que las autoridades saudíes informaron de un incendio que fue extinguido rápidamente, sin dejar heridos.
El incidente marcaría al menos el segundo incendio en un mes en el complejo con capacidad para 400 mil barriles diarios. Imágenes satelitales de fines de julio mostraron un incendio en un tanque tras otro supuesto ataque hutí.