Dos camioneros fallecidos y más de 3 mil camiones atrapados en distintos pasos de la frontera cordillerana entre Chile y Argentina, es el negativo saldo que han dejado 27 días de condiciones climáticas adversas.
La cantidad de nieve caída en este período no se registraba desde 1997 y de continuar, amenaza el abastecimiento nacional. La principal carga retenida corresponde a importaciones de carne provenientes de Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil.
Freddy Martínez, presidente de la Confederación de Camioneros Centro - Sur, advirtió sobre el inminente impacto inflacionario en los productos que no han podido ingresar al país. “Al no haber carne de Paraguay, de Argentina, de Uruguay y de Brasil, se produce una demanda sobre el mercado de la carne nacional, esto implica una alza de valores y golpeará golpeando a la economía de la casa de todos los chilenos”, explicó el dirigente.
Las presiones sobre el suministros irán aumentando especialmente a medida que se acercan las Fiestas Patrias en septiembre, fecha donde se concentra especialmente la demanda de productos cárnicos.
Ante la urgencia por destrabar el suministro, Martínez descartó soluciones alternativas rápidas debido a la rigidez normativa y aduanera de la carga. “Uno pudiera pensar que si esto no mejora en cinco días, se puede sacar por avión (...) pero hay que considerar que existen procedimientos, permisos, documentación. Los contenedores, que son sellados, no se pueden abrir por temas de salubridad, por temas de seguridad, por temas de tráfico”, detalló.
Despejar la nieve
La saturación de los corredores internacionales es crítica. Sólo en el paso Pino Hachado se agolpan cerca de 1.000 camiones, de los cuales cerca de la mitad son chilenos y están destinados a abastecer a las regiones del Biobío y La Araucanía.
Martínez explicó que el despeje de las rutas chilenas choca con la realidad administrativa y de inversión del país vecino. “Argentina no es centralizado como Chile; por lo tanto, las regiones, las provincias, a veces no tienen la maquinaria, no disponen de ella para despejar las vías”, puntualizó. En esa línea, fue categórico en que “mientras no estén las condiciones de ambos lados de la cordillera, del punto de vista vial, no podemos avanzar”.
Dos fallecidos
La prolongada espera ya cobró la vida de dos conductores: un brasileño en el paso de Jama, en la Región de Antofagasta, ubicado a más de 4 mil metros de altura y un chofer residente en Mendoza que sufrió una descompensación en Pino Hachado, Región de La Araucanía.
Martínez graficó la cruda realidad que enfrentan los choferes, cuyo promedio de edad es 50 años, lo que agrava los cuadros de enfermedades crónicas. "Llevan varios días en condiciones climáticas complicadas, comiendo no muy bien, estresados por todo lo que significa estar reportando a la familia, a las empresas, esperando que se pueda pasar la ansiedad”, lamentó el representante de los camioneros, quien argumentó que se han desarrollado operativos de salud, pero no son suficientes porque las condiciones en la cordillera han limitado el acceso de servicios de urgencia.
El líder gremial criticó además la falta de preparación estatal frente a estos eventos climáticos. "No hemos sido lo suficientemente capaces, como sociedad, a través de todos los mecanismos, instituciones y ministerios, de tener la infraestructura, la maquinaria, para que estas cosas no sucedan".
Por lo mismo, solicitó a las autoridades aduaneras que en las próximas aperturas de pasos fronterizos “sean priorizados los camiones, por sobre el turismo y otro tipo de vehículos, para que se agilicen estas ventanas y vamos sacando los camiones hacia sus diferentes destinos”.