La baja inicial del dólar se desvaneció este martes, al mismo ritmo en que los mercados regularon su optimismo en torno a Medio Oriente, después del discurso realizado por Donald Trump en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Partió la jornada con una caída hasta $ 943, pero el dólar-peso cotizaba en $ 949,8 al inicio de la tarde, prácticamente sin cambios respecto del lunes, día en que marcó una baja de $ 10 en las pantallas de Bloomberg.
¿Guerra o paz?
La fluctuación del tipo de cambio siguió a los mercados internacionales, donde el petróleo Brent borró sus pérdidas para retomar la marca de US$ 100 por barril, y el dollar index -un indicador del dólar global- abandonó su neutralidad para avanzar 0,2% hasta 100,7 puntos. El cobre transado en Londres se moderó a un alza de 0,5%.
Trump afirmó en Nueva York que deberá tomar "una gran decisión" sobre si buscar un acuerdo con Irán o "aniquilar" al país. También dijo creer que se llegará a un acuerdo justo después de las elecciones de mitad de mandato, agendadas para noviembre, porque "no tiene sentido que ellos no lo hagan". El mandatario sostuvo que los iraníes "están esperando a ver mis resultados en las midterms".
El petróleo había caído en momentos en que Arabia Saudita intenta reanudar los flujos a través de un oleoducto clave, y tras reportes señalando que Irán podría reabrir rápidamente el estrecho de Ormuz si Estados Unidos levanta el bloqueo a sus puertos.
Previamente, Trump dijo que estaría abierto a reunirse con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en el marco de la Asamblea General, lo que ha sido un tema clave en las caídas acumuladas del petróleo durante la semana.
Todas estas son noticias que de todas formas no habían logrado tumbar al dollar index, pues las tasas cortas de EEUU han tenido dificultades para seguir perdiendo terreno, al ver que altos funcionarios de la Reserva Federal ponen énfasis en la alta probabilidad de que tengan que seguir subiendo el tipo oficial para controlar la inflación.
Este jueves Trump recibirá al presidente chino, Xi Jinping, después de que una "reunión preparatoria" entre representantes de ambos países trajera mensajes de colaboración en materia de inteligencia artificial, un tema en el que ambas partes compiten actualmente por alcanzar una posición de supremacía.