Creado originalmente como un fondo de infraestructura estatal, Desarrollo País es -por ahora- una desconocida empresa del Estado dedicada a desarrollar y financiar proyectos de infraestructura pública, principalmente a través de alianzas con privados.
Con el tiempo, su rol se amplió y se ha convertido en una suerte de “brazo inmobiliario” del Ministerio de Hacienda, con una particularidad respecto del aparato público tradicional: puede financiarse con bancos y asociarse directamente con privados.
Tras cinco años de operación, 2025 marcó un punto de inflexión para la compañía, que pasó desde la estructuración de su cartera a la ejecución de proyectos, y cerró dicho período con 14 iniciativas en desarrollo y más de $ 300 mil millones en activos bajo gestión.
“Nuestros objetivos apuntan a fortalecer la movilidad y el transporte, modernizar la edificación pública, impulsar la regeneración urbana, posicionar a Chile como un hub digital y logístico del Cono Sur”, sostuvo a DF el gerente general de la firma, Rodrigo Peón.

Rodrigo Peón, gerente general Desarrollo País.
Hoy, su portafolio se divide principalmente en dos grandes áreas: infraestructura digital y de ciudad, cartera en que la firma busca profundizar bajo la nueva administración.
“Hemos tenido una colaboración institucional positiva y constructiva con la nueva administración. Estamos trabajando con distintos ministerios, servicios públicos y gobiernos regionales para dar continuidad a proyectos”, aseguró Peón.
En el primer eje destaca una de sus apuestas más ambiciosas. En Antofagasta, Desarrollo País trabaja junto al Ejecutivo y el gobierno regional en la prefactibilidad de un campus de data centers destinado, entre otros usos, al entrenamiento de Inteligencia Artificial (IA). La apuesta busca aprovechar el potencial energético de la región y la disponibilidad de grandes terrenos fiscales.
Para armar el proyecto, Desarrollo País comenzó a sondear los requerimientos de grandes desarrolladores internacionales. Entre las compañías que aparecieron en estas conversaciones estarían Amazon, Google, Meta, Nvidia, y otras.
El portafolio digital también incluye el cable submarino Humboldt, desarrollado mediante una alianza con Google y que conectará directamente a Chile con Asia-Pacífico, con entrada en operaciones proyectada para 2028.
A ello, se suma Paso Pehuenche, un proyecto de fibra óptica terrestre que cruzará hacia Argentina por la Región del Maule, además del Cable Antártico, actualmente en evaluación.
Creciente actor inmobiliario
El segundo gran frente está en las ciudades y tiene un marcado componente inmobiliario. Desarrollo País trabaja en negocios vinculados al transporte, gestión de suelo, edificios públicos, vivienda y regeneración urbana.
Una de sus apuestas está vinculada a las nuevas líneas de Metro. La firma ya cuenta con 12 terrenos asociados a la futura Línea 9, que recorrerá el eje de Santa Rosa.
El modelo consiste en adquirir los paños donde se ubicarán las estaciones y posteriormente, arrendárselos a Metro durante la construcción. Una vez terminadas las obras, la firma puede desarrollar sobre estos espacios proyectos de vivienda, edificios institucionales, infraestructura de transporte o equipamiento comercial.
La lógica detrás del modelo es que el Estado pueda capturar parte de la plusvalía que genera la llegada del transporte público. Y, en vez de que todo el aumento de valor de los terrenos quede en manos de propietarios privados colindantes, Desarrollo País mantenga una posición en esos sectores y utilizar posteriormente los paños para levantar nuevas centralidades urbanas y proyectos de interés público.
La cartera inmobiliaria tiene otros ejemplos concretos. A fines de 2025, Desarrollo País compró el exedificio corporativo de MetLife -ubicado en Agustinas- para la PDI, activo valorado en cerca de US$ 38 millones.
En Santiago Downtown, en tanto, rehabilitó ocho pisos de un inmueble fiscal para destinarlos a distintos servicios públicos.
Otro de los proyectos se ubica en Quinta Normal, donde adquirió las tres hectáreas de la explanta Unilever, frente al Parque de la Familia, y junto al Ministerio de Vivienda y Urbanismo. La municipalidad elaboró un plan maestro que contempla unas 800 viviendas, entre sociales y privadas, además de comercio y equipamiento público.
Para ejecutarlo, la compañía está recurriendo nuevamente al modelo de asociación público-privada: Desarrollo País aporta el terreno y busca un socio o consorcio privado que coloque el capital necesario para llevar adelante el proyecto.
El portafolio urbano se extiende además a 27 terminales de transporte público, tanto en Santiago como en regiones.
Mientras que en educación, la compañía está detrás de proyectos como la reconstrucción del Colegio Insular Robinson Crusoe, en Juan Fernández, cuya finalización está prevista para 2027, y el Liceo Bicentenario Presidente Eduardo Frei Montalva, en Monte Patria.
En paralelo, fuentes conocedoras señalan que la estatal ha mantenido conversaciones en torno a los edificios de Telefónica y Banco Santander, además de alternativas para concentrar las dependencias de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
“La oportunidad no está en adquirir inmuebles por adquirirlos. Está en transformar suelo, infraestructura subutilizada o gasto recurrente del Estado en soluciones de mejor estándar y de largo plazo. Por eso miramos la ciudad de manera integrada: movilidad, vivienda, servicios, equipamiento y espacio urbano tienen que conversar entre sí”, concluyó Peón.