Mientras la Ley de Reconstrucción del gobierno avanza a paso firme, los inversionistas de alto patrimonio y sus asesores tributarios comienzan a sacar cuentas sobre los efectos que podrían tener sus distintas disposiciones. Entre los actores que miran con atención el avance del proyecto están los family offices, que podrían verse favorecidos por una serie de cambios tributarios.
De acuerdo con un análisis del estudio de abogados Fischer y Cía, hay normas contenidas en el proyecto que podrían beneficiar a estos patrimonios.
El socio de la firma, Alex Fischer, sostuvo a DF que “la propuesta más relevante para los family office es la rebaja de 50% en el impuesto a las donaciones”.
A su juicio, esta medida no solo representa una oportunidad para acceder a una tributación rebajada, sino que además, desde una perspectiva más amplia, abre espacio para realizar una planificación patrimonial más ordenada. “Una donación temprana de los activos a los futuros herederos, permite alojar la rentabilidad de estos activos directamente en los donatarios”, explicó.
La medida, además, simplifica y agiliza el proceso de donación, que pasaría desde una gestión voluntaria ante los tribunales de justicia, -que puede demorar años- a materializarse mediante una escritura pública y la presentación de una declaración jurada ante el Servicio de Impuestos Internos (SII).
El alcance del beneficio, sin embargo, dependerá de la manera en que se utilice: “Como mínimo, el valor del beneficio va a ser igual a la diferencia entre el ahorro de un 50% del impuesto a la herencia respecto de los bienes que se donen, y el costo de anticipar el pago del impuesto”, indicó.
Sin embargo, aseguró que ese valor puede amplificarse significativamente si se reestructura el patrimonio antes de realizar la donación, aplicando una discriminación estratégica de los bienes que se traspasan, escogiendo el tipo de derechos que se entregarán y definiendo adecuadamente a los donatarios.
A su juicio, quienes más pueden beneficiarse son las personas que tienen patrimonios superiores a US$ 5 millones.
“El beneficio tributario de rebaja al impuesto a las donaciones anticipa el ingreso de las nuevas generaciones a la propiedad del patrimonio familiar. Esto obliga a los family office a repensar sus gobiernos corporativos y adecuar sus estructuras a la nueva propiedad. Ello puede significar la creación de nuevas sociedades holding, fideicomisos, o protocolos familiares”, añadió.
Ingresos por viviendas
Los cambios no se limitan a la sucesión patrimonial. Otra de las normas es la eliminación gradual de la obligación de restituir el 35% del crédito por Impuesto de Primera Categoría, que permitirá utilizar el 100% de lo pagado por la empresa como crédito contra los impuestos finales. “Con ello se reduce la carga tributaria total sobre los dividendos y retiros, aumentando la rentabilidad de los proyectos”, dijo.
En materia inmobiliaria, se incorpora un régimen opcional de impuesto único de 5% sobre los ingresos brutos por arriendo de viviendas de hasta 90 metros cuadrados, a personas naturales desde su tercera propiedad y a sociedades dedicadas exclusivamente al arrendamiento.
“Esta modificación beneficia directamente a aquellos que administran estructuras inmobiliarias con viviendas económicas destinadas al arriendo”, señaló el abogado.
Además, quienes adquieran viviendas nuevas de hasta 140 metros cuadrados durante los 12 meses posteriores a la publicación de la ley también podrán optar por una tasa de 5%, sin la exigencia de que se trate de la tercera vivienda en adelante.
A ello se suma un régimen extraordinario y voluntario para regularizar bienes y rentas mantenidos en el extranjero que no hayan sido declarados o gravados oportunamente en Chile. La propuesta establece una tasa de 10%, que disminuye a 7% si los recursos son ingresados al país y permanecen invertidos en activos chilenos por al menos cinco años.