El protocolo diplomático puede parecer aburrido, pero el reciente intercambio de regalos entre los Presidentes de Chile, José Antonio Kast, y el de la República de Corea, Lee Jae-Myung, demostró que la cultura se comparte mejor a través de los detalles.
Nuestro país apostó fuerte por sus materias primas y su producto estrella de exportación, mientras que Corea respondió con arte y el secreto de la eterna juventud.
Fue en La Moneda, en medio de la visita oficial del mandatario coreano a Chile, donde hubo el intercambio de regalos en que participaron también las primeras damas de ambas naciones.
Para el Presidente coreano, el mandatario chileno le obsequió una caja de lapislázuli, la piedra azulina que solo se encuentra en abundancia en Chile. El otro regalo también característico fue una caja con 18 vinos chilenos en diversas variedades.
Para la primera dama de Corea, Kim Hea Kyung, se armó un set con artículos como una cafetera de cobre con cuatro vasos del mineral rojo, una piesera de lana ideal para los fríos inviernos de Seúl, y una elegante pulsera de lapislázuli.
Por su parte, las visitas coreanas apostaron también por sus tradiciones estéticas y su mundialmente famosa industria del cuidado personal. Para el Presidente Kast la delegación coreana optó por el arte y el brindis. Le entregaron un cuadro de autoría local, un fino juego de porcelana tradicional y un moderno set de copas de metal color champaña.
Para la primera dama, Pia Adriasola, el regalo estrella fue un set completo de productos de cremas para la piel “skin care”, que trajo directamente la famosa rutina de belleza coreana (K-Beauty) al palacio presidencial chileno.
El K-Beauty es el término global utilizado para referirse a los productos de belleza, cosmética y cuidado de la piel originarios de Corea del Sur.