“Como coquimbano, esta es una de las decisiones más difíciles que me ha tocado tomar. La Pampilla, la fiesta más grande de Chile, es parte de nuestra identidad, pero hoy la prioridad es nuestra gente”. Con estas palabras de pesar, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, anunció a través de un video en redes sociales su decisión de suspender este año la popular festividad que se celebra entre el 17 y el 20 de septiembre en esa comuna.
La autoridad justificó su decisión aludiendo a los millonarios daños provocados por los peores temporales que la región haya registrado en décadas, y su impacto en la población. “Hoy, hay vecinas y vecinos que lo perdieron todo. Familias que perdieron sus casas, sus enseres y sus recuerdos. Hay caminos destruidos, localidades aisladas y una emergencia que para Coquimbo aún no termina”, señaló el edil.
Ali Manouchehri, alcalde de Coquimbo.
Los recursos con que se iban a financiar los festejos serán ahora redirigidos a afrontar la emergencia y a la reconstrucción. “No solo destinaremos más de $ 1.800 millones, también toda la capacidad operativa del municipio estará enfocada en recuperar caminos, llevar ayuda y acelerar la reconstrucción. Impulsaremos un plan de reactivación económica para poder apoyar a nuestros emprendedores, al comercio local y al desarrollo productivo de la comuna”.
Manouchehri también dirigió una dura crítica a las autoridades del Gobierno por la decisión de no incluir recursos para las regiones afectadas en la tramitación de la Megareforma, actualmente en el congreso.
“Esperábamos una respuesta inmediata del presidente Kast. Sin embargo, se nos informa que la reconstrucción se financiará a través de la Ley de Presupuesto y no con los recursos frescos. Como municipio propusimos al Presidente y al Ministro de Hacienda alternativas para contar con recursos inmediatos para la reconstrucción, pero no fuimos escuchados. Nuestra gente necesita ayuda hoy, no el próximo año”, concluyó el edil.
La Pampilla es considerada la celebración de Fiestas Patrias más multitudinaria de Chile. Durante varios días cientos de miles de personas acampan en el sector, disfrutan de fondas y ramadas, gastronomía típica, juegos tradicionales y espectáculos musicales.
Suspensión de clases
Pero el impacto de los temporales no ha terminado, a medida que nuevos sistemas frontales comienzan a dejar sentir sus efectos. Por esta razón, el Ministerio de Educación anunció durante esta tarde su decisión de suspender las clases para este viernes 31 de julio en cuatro regiones del país.
La medida rige para todos los establecimientos educacionales, con dependencia particular, subvencionada, municipal o del Servicio Local de Educación (SLEP) de las regiones de Biobío y Ñuble. A estas zonas, se suman las comunas de Coyhaique, en la Región de Aysén y Freirina, Alto del Carmen y Huasco en la Región de Atacama.
La medida del Mineduc, que no tendrá recuperación, busca resguardar a las comunidades educativas mientras dure el frente de mal tiempo, que proyecta aumento en la intensidad de los vientos y lluvias durante las próximas horas.
