La semana arrancó movida por compras de dólares a nivel mundial, pues las relaciones entre Estados Unidos e Irán se han entrampado en firmes exigencias de lado y lado.
El dólar-peso subió $ 3,5 hasta los $ 917,4 al cierre de este lunes, después de bajar casi $ 20 la semana pasada, en general marcada por una distensión del conflicto geopolítico, y el viernes en particular por la sorpresiva contracción de empleos estadounidenses.
Un indicador del dólar global, el dollar index, recuperaba 0,3%, en buena medida influido por el yen japonés (-1%), y alineado con el repunte de unos 5 puntos base en las tasas soberanas estadounidenses. Con este trasfondo, el peso chileno se debilitaba a pesar de que el cobre transado en Londres subió 0,3% a US$ 6,4 por libra.
Posturas lejanas
El petróleo Brent avanzaba 4,9% hasta los US$ 87,6 por barril, a medida que se endurece la retórica estadounidense, tras las demandas manifestadas desde Teherán este fin de semana como requisito para volver a negociar la reapertura del estrecho de Ormuz.
"Veo que los representantes de la República Islámica de Irán están pidiendo una indemnización por los daños que sufrieron durante el conflicto militar de los últimos cinco meses (que comenzó porque NO VAN A TENER UN ARMA NUCLEAR), ¡aunque eso nunca se mencionó en ninguna de nuestras negociaciones ni reuniones!", contestó este lunes Donald Trump a través de su red Truth Social.
"Yo también exijo una indemnización a Irán por todas las personas que han matado y herido gravemente", y además "se debe pagar una indemnización a las familias de los cientos de miles de manifestantes inocentes que Irán ha asesinado en los últimos 50 años", planteó el mandatario. "He dado instrucciones a mis representantes para que incluyan esto de manera firme en todas y cada una de las negociaciones futuras", cerró.
Por el momento las amenazas de reescalada militar han estado relativamente contenidas. Este domingo, Trump dijo en entrevista con Axios que Washington solamente está observando cómo la economía iraní sufre una alta inflación y carencia de fondos.
En cuanto al calendario económico estadounidense, lo que más se espera esta semana es el reporte de precios al consumidor de julio, para el que se estima un alza mensual de 0,1% y una ligera caída en la tasa anual de inflación, que pasaría de 3,5% a 3,4%. Sin embargo, los traders siguen la evolución de los precios del petróleo para calibrar sus expectativas sobre la inflación futura.