La Bolsa de Santiago subió este martes gracias a la mejora de perspectivas a nivel doméstico, en una segunda lectura al reporte del PIB del segundo trimestre, y sobreponiéndose al punto muerto de las negociaciones en Medio Oriente y su contribución al auge de las tasas largas internacionales.
El S&P IPSA subió 0,4% hasta los 11.186,57 puntos, con el liderazgo de Mallplaza (3%), Bci (2,1%), Itaú (1,7%) y Banco de Chile (1,6%). No menores fueron las contribuciones de Quiñenco (1,1%), Falabella (1%) y SQM-B (0,5%).
Distinto a lo que se había visto en los últimos días, en esta ocasión las acciones nacionales vieron importantes cambios de manos, alcanzando los $ 230 mil millones en montos transados. Sólo Latam (-1,3%), Falabella y SQM hicieron casi la mitad de este flujo diario.
El desempeño del IPSA estuvo prácticamente igualado con el del colombiano Colcap, siendo ambos los únicos dos indicadores bursátiles que subieron en toda América Latina. El índice chileno también rentó mejor que los mercados desarrollados en general, aunque la fuerte alza del dólar lo empuja hacia abajo si el ranking se ajusta por tipos de cambio.
Pasado y futuro
Temprano se supo que el PIB chileno cayó 0,2% interanual en el segundo trimestre, cuando en general se esperaba que subiera 0,1%, aunque la serie anterior se revisó al alza en dos décimas, quedando en una contracción más leve, de 0,3%. Estas dos lecturas negativas consecutivas marcan lo que se conoce como una recesión técnica.
En todo caso, el mercado está esperando ver más hacia adelante un repunte del crecimiento en el país, especialmente tras la aprobación de la megarreforma del gobierno de José Antonio Kast. Una perspectiva que, según analistas, le ha permitido al IPSA explorar sobre los 11.000 puntos a pesar del reciente deterioro del apetito por riesgo internacional.
"Mantenemos una visión positiva sobre la renta variable chilena", escribió el head de Estrategia de Inversión de Sura Investments, Mauricio Guzmán. "Si bien la actividad agregada se mantuvo débil durante el segundo trimestre, el crecimiento del PIB no minero y la expansión del consumo de los hogares muestran focos de resiliencia dentro de la economía local", destacó.
"Hacia el segundo semestre, la actividad podría verse favorecida por bases de comparación menos exigentes, mientras que el crecimiento de la inversión se perfila como un catalizador relevante para la economía. En este sentido, la reforma de reconstrucción nacional podría contribuir a fortalecer las perspectivas de mediano plazo, al favorecer un entorno de mayor certeza jurídica y mejores condiciones para la materialización de proyectos", sostuvo.
En temas corporativos, SQM publicará más tarde hoy sus resultados del segundo trimestre. La minera no metálica habría más que duplicado sus ventas respecto del mismo trimestre del año anterior, llevándolas a US$ 2.230 millones. El Ebitda habría subido más de 250% a US$ 1.100 millones, y las utilidades netas alrededor de 520% a unos US$ 550 millones, según las estimaciones de consenso en Bloomberg.
Bolsas internacionales
En Wall Street, el Nasdaq cayó 1,3%, el S&P 500 retrocedió 0,7% y el Dow Jones bajó 0,2%, mientras el rendimiento del Tesoro a 30 años apenas cedió sus mayores niveles desde 2007. Un índice de la eurozona perdió 1%, y más se replegó en Asia el japonés Nikkei (-2,5%).
El petróleo Brent se estabilizó en US$ 91 por barril, sus máximos de tres semanas, atento al aparente estancamiento de las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz. La frágil tregua que EEUU pactó con Irán en junio técnicamente expiró este lunes, y Donald Trump dijo que no intentará restaurarla.
Es más, el mandatario afirmó que el estrecho de Ormuz ahora es territorio estadounidense, mientras en paralelo la Casa Blanca ha adoptado una estrategia más concentrada en la presión económica contra el régimen persa, incluyendo una extensión indefinida del bloqueo de sus puertos en Ormuz.
"Los mercados estadounidenses se tomaron otro respiro, ya que una nueva ronda de retórica agresiva en torno al conflicto en Medio Oriente provocó un alza en el precio del petróleo, lo que a su vez hizo subir los rendimientos de los bonos del Tesoro", escribió el head de mercados en Interactive Investor, Richard Hunter.
"El vencimiento del alto el fuego pasó prácticamente desapercibido, ya que ninguna de las partes lo había respetado apenas. En cambio, Irán amenazó con adoptar una postura militar ofensiva, mientras que EEUU lanzó nuevas amenazas contra Omán debido a las supuestas conversaciones de este país con Irán sobre Ormuz", comentó.
Según el ejecutivo, es posible que los inversionistas estén empezando a cansarse de los titulares sobre Medio Oriente, pero no podrían ignorar la consecuente alza en los rendimientos de los bonos y sus efectos en la economía estadounidense, tomando en cuenta que la tasa promedio de las hipotecas a largo plazo ya ha subido a su nivel más alto en un año.