El vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, aseguró este miércoles que su país y Omán han llegado a un acuerdo sobre las coordenadas geográficas de una ruta marítima en el estrecho de Ormuz, lo cual permitiría su reapertura.
Baghaei afirmó que ambas naciones se encuentran en la fase final de preparación de un anuncio conjunto sobre el acuerdo, siempre y cuando “ciertos terceros” no interfieran en el proceso, en una referencia indirecta a Washington, que aplica un bloqueo dirigido a la nación persa en la zona.
Más temprano, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó las expectativas de un acuerdo próximo para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el suministro mundial de energía. El mandatario aseguró que las conversaciones con Irán avanzan “muy bien” y sostuvo que el paso marítimo estará abierto “muy pronto”.
Trump precisó que el martes se desarrolló una negociación durante toda la jornada y volvió a combinar su optimismo con una advertencia a Teherán: “Si vuelven a echarse atrás, recibirán un golpe muy duro”.
Todavía deben acordarse aspectos importantes de la propuesta, según Reuters, que cita a una fuente iraní de alto nivel y a dos funcionarios regionales. Aunque reconocieron avances respecto de algunas de las demandas de Teherán, pusieron en duda que la reapertura de Ormuz pueda darse de forma tan inmediata como lo ha planteado el gobierno de Trump.
A esa cautela se suma la posición expresada por el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien sostuvo que el entendimiento con Omán no implicará necesariamente la apertura del estrecho si EEUU no cumple determinadas condiciones, que no fueron especificadas.
Cabe destacar que, más allá del entendimiento entre Irán y Omán, las partes buscan incorporar a EEUU al acuerdo. Washington también aspira a que la reapertura del estrecho contribuya a reactivar el alto al fuego y genere condiciones para retomar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
US$ 79,4 El barril cotizó el Brent este miércoles.
Lo acordado y lo pendiente
El entendimiento en discusión establecería un régimen temporal para ordenar el tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz. Según un trascendido de Axios, basado en dos fuentes regionales y un funcionario estadounidense, la fórmula tendría una duración inicial de 60 días y podría extenderse.
Durante ese período, todos los buques que ingresen al golfo Pérsico circularían por una vía del norte, situada en aguas iraníes. Las embarcaciones que salgan hacia el mar Arábigo utilizarían una ruta del sur, en aguas de Omán, pero en coordinación con Teherán.
En lo relativo a las minas navales en el estrecho, Teherán y Mascate se comprometerían a retirarlas en un plazo de 30 días. En esta tarea, colaborarían naciones europeas.
En tanto, el borrador, según The Wall Street Journal, daría a Irán una función de supervisión sobre los buques que ingresen al golfo Pérsico, aunque no le permitiría imponer peajes ni tarifas por servicios.
Aunque los iraníes estarían cediendo en este último punto -ya que aspiraban a un cobro de entre el 5% y el 7% del valor de las cargas transportadas-, el esquema les otorgaría un grado de control sobre el tráfico marítimo que no tenían antes de la guerra, pero que venían buscando incorporar en las negociaciones previas sobre la reapertura del estrecho.
Este cambio en el equilibrio regional, a favor de Irán, ha generado inquietud entre los países del golfo.
Funcionarios regionales temen que un arreglo transitorio termine consolidando la influencia de Teherán sobre una vía esencial para sus exportaciones energéticas o le entregue, en la práctica, capacidad de veto sobre los embarques. EEUU, por su parte, ha negado reiteradamente que Irán controle o vaya a ser autorizado a controlar el estrecho.
Mientras un acuerdo entre Irán y Omán está por sellarse, quedan pendientes asuntos por acordar con EEUU, en una negociación que se da a través de los mediadores de Qatar y Pakistán.
Petróleo expectante
La proximidad de un acuerdo evitó que el petróleo consolidara la ruta de alzas con las que abrió este miércoles, pero no repercutió en una baja pronunciada, como ha ocurrido en situaciones de avances diplomáticos en el marco del conflicto en Medio Oriente.
Así, el Brent bajó menos de 1% hasta US$ 79,53 el barril, mientras que el WTI cedió a un ritmo similar, hasta US$ 75,27.
El esceptisimo se alimentó de lo ocurrido paralelamente en otro frente del conflicto. En el mar Rojo, los hutíes -movimiento alineado con Irán- se atribuyeron disparos contra un buque tanque de bandera saudí.
La tensión es especialmente relevante, consdierando que el mar Rojo constituye una de las principales rutas utilizadas por Arabia Saudita para eludir el estrecho de Ormuz.
Los hutíes afirmaron que sus ataques buscan imponer un bloqueo a las exportaciones saudíes por ese corredor.