El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo conversaciones telefónicas periódicas con el titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh, desde que este asumió el cargo, según personas familiarizadas con el asunto, en una nueva señal de los esfuerzos del mandatario por ejercer una mayor influencia sobre el banco central.
Trump y Warsh hablaron en varias ocasiones desde que este último fue confirmado en mayo. Durante esas conversaciones, el Presidente consultó sus proyecciones y opiniones, aunque sin presionarlo para adoptar un curso de acción específico, indicó una de las fuentes, que pidió el anonimato debido al carácter privado de los contactos. Otra persona señaló que las llamadas son esporádicas, mientras que una tercera afirmó que ocurren con poca frecuencia. No está claro si ambos abordaron la política monetaria.
"El Presidente Trump ha reiterado que está dando al presidente Warsh el espacio que necesita para restaurar la confianza y la competencia en la toma de decisiones de la Reserva Federal", afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, en un comunicado enviado por correo electrónico. "Si bien el Presidente tiene el derecho que le otorga la Primera Enmienda como ciudadano estadounidense y él debe como comandante en jefe de expresar sus opiniones sobre la Reserva Federal, también ha reafirmado en repetidas ocasiones la independencia del presidente Warsh y de la institución".
La Fed declinó hacer comentarios. The Wall Street Journal fue el primer medio en informar sobre estas llamadas.
Trump presiona a la Fed
Aunque el contenido completo de las conversaciones sigue siendo incierto, Trump insistió desde hace tiempo en que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés. Presidentes y titulares de la Fed mantuvieron contactos en el pasado, aunque fueron poco frecuentes. Sin embargo, la campaña de Trump para influir en la política monetaria representa la intervención más contundente de un presidente en las decisiones del banco central en varias décadas.
El mandatario suele minimizar los riesgos inflacionarios cuando reclama menores costos de financiamiento, aunque desde la confirmación de Warsh adoptó un tono menos confrontativo.
Durante una comparecencia ante el Congreso el mes pasado, Warsh afirmó que Trump no intentó interferir en las decisiones de la Reserva Federal, aunque evitó responder directamente si había mantenido conversaciones con el presidente desde que acusó el cargo.
"Simplemente no quiero dedicarme a divulgar las conversaciones que mantengo con el presidente", sostuvo Warsh durante una audiencia del Comité Bancario del Senado, al tiempo que prometió actuar "con independencia".
"Desde luego, no me incomoda recibir una llamada del presidente de este comité o del presidente de Estados Unidos2, afirmó Warsh el pasado 15 de julio.
La relación de Trump con Warsh
Los presidentes anteriores de la Reserva Federal solían emitir comunicados tras reunirse con el mandatario. Un ejemplo fue mayo de 2025, cuando el entonces presidente de la Fed, Jerome Powell, informó públicamente de un encuentro con Trump y aclaró que no habían hablado sobre sus perspectivas para la política monetaria. Warsh también mantiene reuniones periódicas con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, siguiendo una práctica habitual de coordinación entre ambas instituciones.
Trump criticó repetidamente a Powell, quien continúa como gobernador de la Reserva Federal, por su manejo de las tasas de interés. Además, la administración abrió una investigación sobre Powell por las obras de remodelación de la sede del banco central. El Presidente también intentó, sin éxito, destituir a la gobernadora Lisa Cook y, según diversas informaciones, estudia adoptar medidas similares contra el gobernador Michael Barr.
El trato público de Trump hacia Warsh es distinto. Durante la ceremonia de juramentación, el Presidente afirmó que desea que el titular de la Reserva Federal sea "totalmente independiente".
"No me mire a mí, no mire a nadie; simplemente haga su trabajo y hágalo bien", dijo Trump durante esa ceremonia.
Trump criticó en repetidas ocasiones a Powell por reaccionar "demasiado tarde" al momento de bajar las tasas. Sin embargo, cuando Warsh decidió mantener las sin cambios, el mandatario no responsabilizó al nuevo presidente de la Fed y atribuyó el resultado a un directorio que calificó de "muy político".
La presión ejercida por Trump sigue difuminando la línea que separa al banco central de la Casa Blanca, lo que podría generar dudas sobre la independencia de la institución. También añade un nuevo desafío para Warsh, mientras la Reserva Federal intenta gestionar las consecuencias de la guerra con Irán, la volatilidad de los precios de la energía, la cambiante política arancelaria de Trump, la persistencia de la inflación y el elevado déficit presupuestario de EEUU.
Según el informe de The Wall Street Journal, Trump también consultó a Warsh sobre otros asuntos, entre ellos el impacto económico de la guerra con Irán y el avance de la inteligencia artificial. El presidente de la Fed habría transmitido una visión positiva sobre la economía, aunque no está claro si ambos discutieron política monetaria.