En su “Informe sobre el Desarrollo Mundial 2026: La promesa de la Inteligencia Artificial”, el Banco Mundial realizó su primera evaluación de las implicancias del desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y su posible impacto en los países en desarrollo.
De acuerdo con el reporte, la IA podría permitir que estos países logren en una década lo que podría tomar un siglo, siempre que los gobiernos actúen con rapidez para cerrar las brechas en conectividad, habilidades, energía y calidad institucional.
“La IA ha brindado un salvavidas a las economías en desarrollo (...)”, señaló el vicepresidente senior y economista jefe del Grupo Banco Mundial, Indermit Gill. “No necesitan grandes modelos ni grandes centros de datos para aprovechar sus beneficios (...) Pero deben actuar sin demora: la IA se está expandiendo más rápido y depende más del contexto que las tecnologías de propósito general anteriores, como la electricidad e Internet.
El informe concluye que un 14,2% de los empleos en los países de ingresos altos -que incluye a Chile, Uruguay y Guyana a nivel Sudamérica- están expuestos al riesgo de automatización derivado de la IA generativa. Esto corresponde a tres veces más probabilidades de riesgo que los países de ingreso bajo y mediano, donde solo el 4,5% de los empleos se ve amenazado.
Respecto de la productividad, el Banco Mundial estima que un 18,7% de los empleos en países de altos ingresos podría “aumentar significativamente” su productividad gracias a la IA, frente al 16,2% de los empleos en economías en desarrollo.
Además, el reporte señala que las economías en desarrollo registran su peor desempeño de crecimiento promedio en tres décadas y la IA podría impulsar ese rendimiento antes de que concluya la década de 2020 a la vez que entrega beneficios tangibles a las personas.
“El margen para hacerlo bien es reducido”, afirmó el director del informe, Gaurav Nayyar. “La IA representa una oportunidad única en la vida para resolver problemas que llevan varias generaciones sin solución. Los países en desarrollo que sienten las bases ahora -energía, conectividad, competencias e instituciones- estarán en condiciones de adoptar y adaptar la IA en beneficio de su población”.
Los pasos a seguir para lograrlo, de acuerdo con el Banco Mundial, son adoptar las herramientas disponibles, adaptarlas al nivel local y avanzar hacia el desarrollo de IA de frontera de manera gradual, lo que le permitirá a los países evitar intentos costosos e ineficientes de replicar la IA avanzada antes de establecer las condiciones básicas necesarias para su progreso.