Sin mucho ruido, pero de manera firme, está avanzando en el Congreso la tramitación del proyecto que busca extender el postnatal parental. Una iniciativa que, pese a no contar con el respaldo del gobierno, ha logrado superar barreras iniciales.
Hace un par de semanas, la comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados despachó la propuesta y ahora quedó en condiciones de continuar su tramitación legislativa en la Sala de la instancia.
El proyecto, que es producto de una moción parlamentaria impulsada en 2024, ha generado un intenso debate entre quienes defienden la necesidad de fortalecer la protección de las familias y el gobierno, que advierte problemas de constitucionalidad, un alto costo fiscal y posibles efectos adversos sobre la participación laboral femenina.
La actual legislación establece un postnatal de 12 semanas y un permiso postnatal parental de otras 12 semanas a jornada completa o 18 semanas en media jornada.
El proyecto en discusión propone extender este último permiso a 40 semanas, totalizando así 52 semanas. Además, establece que la madre podrá transferir las últimas 24 semanas del permiso al padre o, si así lo decide, reincorporarse anticipadamente a su trabajo sin hacer uso de ese período.
La medida, adicionalmente, amplía de cinco días a cuatro las semanas (tres continuas desde el nacimiento y una durante el primer año) de permiso para el padre.
Esta figura, a ojos de los integrantes de la comisión, permitirá reforzar el vínculo durante el primer año de vida del niño y entregar una mayor protección a las familias en una etapa considerada clave para el desarrollo infantil.
“Este proyecto representa un avance histórico para las familias chilenas, transformando la maternidad y paternidad con un enfoque de corresponsabilidad real”, destacó la diputada del Partido de la Gente (PDG) e integrante de la comisión, Flor Contreras.
A su juicio, es una buena iniciativa, ya que -además de ampliar los plazos- se hacen otras modificaciones. “Extendemos el postnatal parental a 40 semanas, con un subsidio decreciente que protege los ingresos: las primeras 28 semanas al 100%, las siguientes 12 al 80%, y las últimas 12 al 60%”, dijo.
En paralelo, destacó que se otorga total flexibilidad: “La madre puede optar por reincorporarse a trabajar desde la semana 13 o transferir hasta 24 semanas al padre, calculadas con el sueldo de él. Con este cambio, que entrará en vigor 90 días después de su publicación, ponemos el bienestar de los hijos y el apoyo a los trabajadores en el centro de nuestra legislación”, explicó Contreras.
La postura del Ejecutivo
Sin embargo, la propuesta no convence al gobierno. De hecho, durante la discusión en la comisión el Ejecutivo reiteró su rechazo al proyecto.
El encargado de hacerlo fue el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, quien sostuvo que la iniciativa presenta un vicio de constitucionalidad, ya que regula materias de seguridad social y compromete recursos fiscales, ámbitos que corresponden a la iniciativa exclusiva del Presidente de la República.
La autoridad también cuestionó el diseño de la propuesta.
En su opinión, extender el permiso, en estas condiciones, podría profundizar las barreras que enfrentan las mujeres para acceder y permanecer en el empleo formal.
Además, recordó que el subsidio por postnatal está asociado a la formalidad laboral, por lo que el beneficio alcanzaría principalmente a quienes ya cuentan con cobertura, dejando fuera a un importante grupo de trabajadoras.
Rosende añadió que, pese a contemplar la posibilidad de transferir parte del permiso al padre, la iniciativa mantiene la mayor parte de las responsabilidades de cuidado concentradas en la madre, por lo que no constituye un avance suficiente en materia de corresponsabilidad parental.
En el plano financiero, indicó que el costo anual del sistema pasaría de los actuales US$ 357 millones a US$ 694 millones por año.
La autoridad, además, recalcó que la prioridad del gobierno continúa siendo avanzar en el proyecto de sala cuna universal (que actualmente en discusión en la comisión de Hacienda del Senado), junto con promover medidas que fortalezcan la corresponsabilidad y faciliten la permanencia de las mujeres en el mercado laboral formal.
A la fecha, el gobierno está monitoreando el tema, sin una clara decisión respecto de si presentarán un veto o alguna otra medida para frenar su avance.
Comisión de Hacienda inicia análisis de sala cuna
Con el fin de revisar los aspectos financieros, este martes la comisión de Hacienda del Senado inició la discusión del proyecto de ley de sala cuna.
Al presentar la iniciativa, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, argumentó que su aprobación se transformará en un impulso para la empleabilidad femenina.
“El objetivo del proyecto es eliminar esta barrera que históricamente se ha transformado en un impuesto a la contratación femenina y que durante 109 años ha encarecido su empleabilidad”, dijo Rau.
La autoridad también planteó que, según estimaciones de Clapes-UC, aumentar en un punto porcentual la participación laboral femenina representa la creación de unos 79 mil empleos y un alza del 0,5% del PIB.
El proyecto propone crear un fondo mediante una cotización de 0,35% a cargo del empleador, la cual se compensará disminuyendo en idéntico porcentaje sus aportes al Seguro de Cesantía. Además, existirá un aporte fiscal de UTM 11.631 (unos $ 10 mil millones) en los dos primeros años siguientes a la publicación de la ley.