Una devolución extraordinaria de aranceles pagados en Estados Unidos se transformó en uno de los principales factores detrás de los resultados de Agrosuper durante el primer semestre.
En su análisis razonado enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la compañía ligada a la familia Vial informó que durante el segundo trimestre reconoció cerca de US$ 48 millones por la devolución de tarifas arancelarias correspondientes a pagos efectuados en 2025 y los primeros tres meses de este año.
Del total, aproximadamente US$ 46 millones fueron contabilizados como un menor costo de venta: US$ 36 millones correspondieron al segmento acuícola y US$ 10 millones al negocio de carnes. Otros US$ 2 millones se registraron como ingresos financieros, principalmente por reajustes asociados a la devolución.
El efecto permitió amortiguar el retroceso de los resultados del grupo. Entre enero y junio, Agrosuper obtuvo una utilidad consolidada de US$ 252 millones, incluyendo los ajustes de valor razonable de sus activos biológicos, cifra 3,7% inferior a los US$ 261 millones registrados en igual período de 2025.
Sin considerar ese efecto contable, la ganancia alcanzó US$ 238 millones, US$ 9 millones menos que hace un año.
Los ingresos consolidados, en tanto, disminuyeron 3%, hasta US$ 2.227 millones, afectados por menores volúmenes comercializados en los negocios de carnes y acuícola. Las exportaciones representaron cerca del 59% de las ventas durante el segundo trimestre.
El Ebitda sin ajustes de valor razonable llegó a US$ 431 millones en el semestre, una caída de 3,8%. El desempeño, sin embargo, fue dispar entre las distintas áreas de la compañía.
Presión en carnes
El segmento de carnes registró ingresos por US$ 1.321 millones, 1,7% menos que en el primer semestre, mientras que su Ebitda cayó 10%, hasta US$ 241 millones. Según explicó la empresa, los mayores precios promedio de venta no fueron suficientes para compensar el incremento de los costos y la reducción de los volúmenes.
En el mercado local, Agrosuper advirtió una mayor oferta de carne de cerdo, impulsada tanto por el crecimiento de la producción nacional como por las importaciones. En el negocio del pollo, además, observó una caída de precios en Estados Unidos hacia fines del trimestre, producto de una demanda más débil, altos inventarios y un escenario de sobreoferta.
El negocio acuícola mostró una trayectoria distinta. Sus ventas disminuyeron 3,7%, hasta US$ 904 millones, pero su Ebitda aumentó 6% y alcanzó US$ 190 millones, favorecido por la devolución de aranceles y menores costos operacionales. Solo en el segundo trimestre, el margen Ebitda de esta división subió desde 17,2% a 25,6%.
La empresa cerró junio con una deuda financiera neta de US$ 362 millones, 34% inferior a la registrada un año antes.