La principal razón es que el producto más relevante de la canasta exportadora chilena hacia EEUU, los cátodos de cobre, quedó exento del arancel adicional de 12,5%. En 2025, este producto representó el 44,8% del total de las importaciones estadounidenses provenientes de Chile, por lo que el principal flujo comercial entre ambos países no sufriría cambios.
La segunda exportación de mayor relevancia son los filetes de pescado, principalmente salmón, que representan cerca del 14% del total de envíos al mercado estadounidense. Si bien este producto sí quedó afecto al gravamen, el estudio estableció que el efecto sobre la competitividad sería limitado, ya que el principal competidor de Chile, Noruega, enfrentará exactamente el mismo arancel de 12,5%.
Además, Chile mantiene una posición dominante en el medio estadounidense. El año pasado abasteció el 35,1% de los filetes de pescado importados por EEUU, mientras que Noruega explicó el 14,2%.

Foto: Bloomberg
El tercer proveedor es China, con el 11,2%, aunque sus envíos enfrentan una carga arancelaria aún mayor debido a las medidas comerciales previamente aplicadas por Washington.
El panorama cambia en el caso de las uvas, tercer principal producto chileno exportado a EEUU, aunque con una participación bastante menor: representaron el 4,2% del total de las exportaciones chilenas hacia ese mercado en 2025. Aun así, Chile concentra el 29% de todas las importaciones de uvas que realiza EEUU y compite directamente con Perú y México.
Mientras las uvas peruanas quedaron sujetas al mismo arancel de 12,5%, las mexicanas enfrentarán un gravamen de 10% y, además, aquellas que ingresen bajo el Tratado entre EEUU, México y Canadá (USMCA) podrían quedar exentas. Esa diferencia otorgaría una ventaja relativa a los embarques aztecas y podría traducirse en una pérdida de competitividad para la fruta chilena.
Con todo, el estudio concluyó que “la pérdida de competitividad de Chile es marginal”. Así, destacó que el producto más importante sigue estando libre de aranceles, mientras que, para los dos siguientes productos, solo en las uvas existiría una pérdida relativa de competitividad frente a uno de los principales competidores.