Hace poco más de dos años, en junio de 2024, Cristián Camus (56) dejó definitivamente Información privilegiada, el programa que cofundó con Gonzalo Restini y que había co-conducido durante 16 años en radio Duna. En esa fecha vendió su parte a dos conductores del espacio -Fernando Zabala y Álvaro Bas - y salió de escena. Muy poco se supo de él desde entonces.
Hubo rumores de quiebres y de desencuentros detrás de esa salida. Camus no explicó nada. De vez en cuando, con frecuencia variable, aparecía en YouTube con capítulos nuevos de su programa web Doctor Camus, que con entusiasmo había lanzado dos años antes. Pero dejó de hacerlo a fines del 2025. Nuevamente vino el silencio. Hasta que el 30 de junio pasado apareció con nuevo programa en radio Sonar, que es parte de RDF Media, el conglomerado radial de Canal 13. Con el periodista Roka Valbuena de acompañante, Camus dio vida otra vez a un espacio de economía y negocios (ver recuadro al final). Se emite todas las mañanas, de 9 a 10. Igual que Información privilegiada, su competencia.
Tal vez el haber llegado a un puerto es lo que impulsa que esta mañana de agosto Cristián Camus quiera hablar. Está sentado en un sillón de su pieza, en una casa grande y bastante desocupada en Vitacura, donde vive solo desde que se separó hace 11 años. Al frente de él, una enorme pantalla muestra índices financieros. Aquí, en un entorno que siente seguro, “en mi punto de intimidad”, como dice, el ingeniero comercial se anima a contar su versión de su comentada salida de Duna. Pero no sólo eso. También repasa momentos de su vida que marcan la ruta propia. También cuenta de sus fantasmas, de sus miedos, de su comodidad siendo un lobo estepario, del llanto que antes era asunto frecuente y que ahora, asegura, ya no lo es.
Alivio
- ¿Por qué saliste de Información privilegiada? Le dedicaste tanto esfuerzo por tantos años, después de armarlo en 2008 con Gonzalo Restini…
- También hubo un gran aporte de Carlos Lavín, que llegó como conductor y luego lo hicimos socio. Partimos con un programa que era de nicho, que nadie confiaba, que todo el mundo decía que no iba a durar ni dos meses. Y no fue así, porque nos tocó la suerte de que el tema económico pasó a ser muy relevante para la gente, sobre todo con la crisis subprime del 2008. Dijimos: en vez de un programa informativo de economía, hagamos un programa que comente la economía de una manera que llegue más a la gente, con interpretaciones mucho más allá de simplemente decir subió o bajó algo, sino por qué están pasando estas cosas. Armamos una red de información: había gente que hablaba bien de finanzas pero nadie los entrevistaba; nadie hablaba con un operador de mesa, con un gerente de inversiones. Nosotros, además, sabíamos de finanzas, entendíamos. Entonces armamos un programa que en contenido era sólido para esa época y ahora también. Fue un fenómeno en el mercado; pasó de ser un hobby a ser un negocio.
- ¿Pero qué pasó que decidiste salir?
- Hablar todos los días y querer aportar todos los días es un trabajo pesado. Entonces fuimos buscando refuerzos. Entró más gente, nos fuimos rejuveneciendo un poco, hicimos turnos. Yo hacía tres veces a la semana, pero ya no estaba en mi dominio el programa… no era lo que yo quería exactamente que fuera. Yo quería poner los temas, quería llegar con mi agenda y otro llegaba con la suya, entonces se distorsionaba un poco. Yo quería comunicar lo mío, yo sabía que los auditores valoraban harto mi punto de vista. Por eso en 2022 dije que quería hacer otras cosas y empecé con el canal en YouTube. Luego la nueva generación del programa me hizo saber que me quería comprar mi parte (el 50% era suyo; la otra mitad es de Restini). Me hicieron una oferta y la tomé. Y no es que quedé full conforme con eso ni que ese dinero me arreglaba la vida para siempre, pero sí me daba la oportunidad de generar algo nuevo. Coincidió también con que éramos cinco o seis conductores y yo ya no tenía el dominio que me gustaba. Quizás no teníamos el match suficiente.
"Me hicieron una oferta y la tomé. Y no es que quedé full conforme con eso ni que ese dinero me arreglaba la vida para siempre, pero sí me daba la oportunidad de generar algo nuevo. Coincidió también con que éramos cinco o seis conductores y yo ya no tenía el dominio que me gustaba. Quizás no teníamos el match suficiente".
- ¿Había cansancio, desgaste?
- Desgaste grande, sí. Y cansancio de estar siempre bajo el mismo esquema, que no era el que yo quería. Entonces busqué un camino independiente. Había además un montón de cosas que pasaban no sólo en el programa, sino que con la radio. En todo lo que es redes sociales, Instagram, YouTube, una radio tan consolidada como Duna no ha logrado tener una posición en el mundo nuevo.
- ¿Ocurrió algo puntual que desencadenó tu partida?
- No pasó nada puntual. El tema ya estaba medio agotado.
- ¿Te provocó dolor tu salida?
- No.
- ¿Qué sentiste entonces?
- Un alivio. Uno puede estar muchos años en una zona de confort; yo me salí de ella. Y salirse de la zona de confort no era que quisiera ganar más plata, sino que quería levantarme y decir: yo tengo mi programa.
Quiebre
- Con Gonzalo Restini no sólo eran socios, sino amigos muy cercanos. ¿Hubo un quiebre con él?
- Sí, lamentablemente hubo un quiebre con Gonzalo. Hemos sido muy amigos toda la vida. Yo soy padrino de su hija. Él es padrino de mi hija. Su señora fue mi albacea cuando yo vivía en Perú. Vivimos un montón de cosas y nunca nos quebramos; hasta ahora. Pero el quiebre está por arreglarse.
- ¿Se puede reparar?
- Sí, se va arreglar. Mira, si es que uno de los dos se muere hoy, los dos vamos a estar arrepentidos de no haber arreglado el quiebre.
- ¿El quiebre fue por tu salida o se produjo antes?
- Eso tienes que preguntárselo a él.
- ¿Pero qué ves tú desde tu lado?
- Quizás él podría haber sentido que lo abandoné cuando vendí mi parte… Nosotros armamos otras empresas juntos y nos tocó vivir todo el tema Penta, que eran nuestros socios. Fue muy duro. Ahí tuvimos un afiatamiento fuerte de nuestra amistad, imagínate que tuvo que renunciar Carlos Lavín. Pero si quieres ponerlo por el lado humano, con Gonzalo tuvimos un quiebre de amigos; y cuando tú te peleas con los amigos, sobre todo si es por negocio, yo creo en la reconciliación al final de la vida. Te lo decía: si Gonzalo muriera ahora, yo estaría demasiado arrepentido de no decirle todo lo que lo quiero.
"Cuando tú te peleas con los amigos, sobre todo si es por negocio, yo creo en la reconciliación al final de la vida. Te lo decía: si Gonzalo (Restini) muriera ahora, yo estaría demasiado arrepentido de no decirle todo lo que lo quiero".
- ¿Cuáles fueron concretamente los desacuerdos que tuvieron?
- Yo quería ir para allá y él quería ir para el otro lado. Centramos la conversación en los precios y en la parte de negocio; y ahí no nos pusimos bien de acuerdo. Me enojé yo, se enojó él. Yo quería que me pagaran dos (por la venta de su parte del programa) y él decía: “No, es uno”. Ahí nos enfrascamos en una cuestión que para mí fue durísima. Para mantener el negocio había que tener otros socios y éstos estaban dispuestos a pagar un precio que lo encomendaron a Restini, pero yo quería otro precio. El que me ofrecían para mí no era el correcto… pero acepté porque no tenía otra salida.
- ¿Haces tú un mea culpa también por cómo se dieron las cosas?
- Quizás podría haber adelantado el proceso en vez de empezar a demostrar mi disconformismo para que finalmente me compren. Debería haber dicho de una: “Mira, estoy con ruido en mi cabeza, quizás me quiero deshacer de esto. Estoy cansado. Quiero buscar nuevos horizontes. No me gusta como estamos. Estoy disconforme, cómprenme”. Haberlo explicitado.
- ¿No han hablado con Restini en estos dos años?
- Nos hemos encontrado por ahí… Es que los dos somos choros.
- Pero alguno debe bajar la guardia en algún momento.
- Yo la estoy bajando en esta entrevista... Me encantaría que el quiebre se arregle.
Fantasma
- Cuando dejas Información privilegiada, ¿estabas además en un mal momento personal?
- No, estaba en uno bueno, porque era capaz de tomar decisiones, de hacer que las cosas pasaran.
- Gente que te vio entonces y en los meses siguientes decían que te veías aislado, solo, como un lobo estepario…
- Esa estepa siempre ha estado conmigo. Desde chico. Me gusta estar solo, muchas veces. El Mundial, ponte tú, lo vi casi entero solo. Con la edad, le tienes un poco más de fobia a la vida social. Así que me encanta que me digan lobo estepario y que a veces no sepan cómo predecirme. A veces no me gusta que me hablen. Sí me gusta estar obligado a hablar en la radio. Pero mírame acá (muestra su pieza, que es su centro de operaciones y lugar de la entrevista); hay gente que necesita estar en una oficina llena de gente, y yo estoy acá.
- Esta puede ser una pregunta complicada: ¿hay un tema con el alcohol en tu vida?
- No. Mi relación con el alcohol es normal.
- ¿No hay adicción al alcohol?
- No. Sí te podría decir que siempre convivo con alcohol.
- ¿Qué es convivir con el alcohol?
- Si llego a un almuerzo, me gusta tomarme un pisco sour con un bajativo. Si voy a una fiesta, me gusta tomarme un par, tres piscolas y eso.
- ¿Tú controlas el alcohol y no al revés, entonces?
- Sí.
- Esa es una diferencia clave.
- Sí, claro. Yo tuve un papá alcohólico. Nos dejó por ese motivo. Mi papá era un hijito de su papá, muy bien tratado, consentido en todo. Se casó muy joven con mi mamá y finalmente fue un cacho. Y aunque yo lo adoro porque era una persona la raja, sí tuve un papá alcohólico y me tocaba ir a verlo a la clínica donde lo internaban. Ahí quedé traumado con el alcohol, por eso le tengo respeto también. Yo nunca he tenido problemas de alcoholismo, ni en la pega, ni en la radio. Sí me gusta tomarme lo que te dije.
"Aunque yo lo adoro porque era una persona la raja, sí tuve un papá alcohólico y me tocaba ir a verlo a la clínica donde lo internaban. Ahí quedé traumado con el alcohol, por eso le tengo respeto también".
- ¿Tu padre fue un padre ausente?
- Fue cero presente, no se preocupaba por nosotros, pero igual me marcó mucho. Le daban trabajo y él lo desperdiciaba inmediatamente por condoreadas con el alcohol. A nosotros nos mantenía mi abuelo y un tío. Yo me enteré a los 13 del problema de mi papá, me lo dijo una profesora en el colegio.
- Un padre alcohólico, ¿es un fantasma del que buscas siempre apartarte?
- Es una barrera.
- ¿En qué sentido una barrera?
- Una barrera que te indica que no vas a caer en eso. No quiero ni parecerme a mi padre. Hay hijos con papás alcohólicos que toman la decisión de no tomar nunca. Yo no soy antialcohol.
- Tu madre, en cambio, estuvo siempre presente, se hizo cargo de los cuatro hijos, salió adelante.
- Mi mamá partió trabajando a los 40 años, como cobradora del Consorcio Nacional de Seguros. Y ahí se tuvo que reinventar. Nos mantuvo bien educados, supimos lo que es la vida del esfuerzo. Igual yo tuve una niñez y una juventud muy felices, una vida de barrio. Pude estudiar. Me casé, tuve cuatro hijos, armé una familia mucho más linda quizás que la que me había tocado.
- Has dicho que fueron tiempos difíciles, no sobraba el dinero. ¿Cómo lo hiciste para estudiar en el Manquehue, vivir en Vitacura, ir luego a la UC?
- En el Manquehue estudié hasta primero medio. Estaba becado con una ayuda y cuando ésta se suspendió, mi mamá me tuvo que sacar de allí y me llevó al Liceo 11. Fue un golpe fuertísimo para mí, pero salí como número tres del curso. En la Católica estudié con crédito fiscal de la época.
- Un conocido tuyo me dijo: “La gracia que tiene Cristián es que, con la carga que trae encima, ha logrado sobrevivir, ir contra la corriente”. ¿Coincides?
- Mira, a mí no me ha tocado tan duro. Si bien vengo de una familia con una economía precaria, no vengo de una familia que uno diga que fue un infierno. Tenía espacio para estudiar, mi pieza, comida. No soy un sobreviviente. Desde que tengo conciencia, siempre me las he arreglado. Nunca me he victimizado. Y no me gusta la gente que se anda victimizando tampoco.

Miedos
- ¿Cuáles son tus fragilidades?
- Soy medio sentimentaloide.
- ¿Te emocionas con facilidad?
- Sí.
- ¿Llorón?
- Desde chico he sido llorón, pero ya no tanto. Ahora lloro menos, hay menos temas que me hacen llorar. Recuerdo haber llorado de alegría cuando conseguí mi primera pega con un sueldo significativo en Copec, abracé a mi mamá después de haber firmado el contrato. Cuando murió mi papá, ya hace tiempo, lloré sin control. No podía parar.
Camus se detiene un momento. Y vuelve a las fragilidades: “Otra debilidad mía es un poco esto del lobo estepario. Me cuesta a veces romper esa soledad. Abrirme. Mucha gente dice que soy pesado”.
- ¿A qué le tienes miedo hoy?
- Me da miedo fracasar con mi programa. Que le pase cualquier cosa a mis hijos o a mi señora. Quedarme sin un proyecto, no tener un propósito. Envejecer y sentirme mal.
- ¿En quiénes te sostienes?
-Soy un lobo estepario.
“Otra debilidad mía es un poco esto del lobo estepario. Me cuesta a veces romper esa soledad. Abrirme. Mucha gente dice que soy pesado”.
- ¿Aún fanático de AC/DC?
- Sí, y me encanta cómo han envejecido además. Lloré mucho cuando murió Malcolm Young. Él era el líder de AC/DC, el hermano mayor. La música de este grupo me ha acompañado toda la vida. También me gusta Black Sabbath, Iron Maiden, Judas Priest. Los escucho todo el rato. Pero en general me gusta toda la música. La clásica, Luis Miguel, Ricardo Cocciante, Julio Iglesias, Barry White, Oasis, Elvis. Es parte de mi trabajo que me guste la música.
- ¿Cómo es eso?
- Tengo que unir la música con la economía. Hay un diálogo ahí. Hoy por ejemplo partí el programa con la canción Magic, de The Cars. Al final todo lo que vemos y hacemos es como mágico; nadie sabe bien cómo funciona esa grabadora o la inteligencia artificial, que mueve millones y millones de dólares. La magia mueve el mundo, aunque nadie lo entiende bien. Cuando nació Internet era más o menos mágico, lo mismo cuando nació el fax, la fotocopia. Entonces parte de la economía es lo mágico.
- Tu programa en Sonar aún no genera ingresos. ¿Vives de tus ahorros, de la venta de tu parte en Información privilegiada?
-Sí. Además soy jubilado y recibo una jubilación importante en mi AFP. Es algo que se puede hacer desde los 51. También tengo ahora en venta esta casa; me iré a otra más chica. Así que estoy tranquilo.
Apuesta en Sonar: “Estoy seguro de que me va a ir bien”
Hace poco más de un mes debutó el programa de economía y negocios Capital Sonar. La idea es de Cristián Camus, quien es además su conductor principal y tiene de partner al periodista Roka Valbuena, conocido por su sentido del humor e irreverencia. Se habían conocido hace años en Duna, y Valbuena aparecía además en los últimos capítulos del espacio web Doctor Camus, antes de que este entrara en stand by.
“Cuando salí de Duna, estaba con este programa en YouTube. Tenía un estudio en la casa. Pero empecé a ver que no prendía. Entonces me junté con la gente del 13 y les conté mi idea de un nuevo programa de radio”, recuerda. Las conversaciones dieron resultado: hicieron contrato por un año, donde la radio le da el espacio y Camus genera los ingresos con avisaje y el desarrollo -tal como lo hizo antes en Duna- de un modelo de negocio asociado a él. “Este mes ha sido de rodaje, ya tengo 10 auspiciadores en veremos”, adelanta.
Cuenta que él propuso incluir “a Roka, como una manera de aterrizar el tema económico; él es la voz del pueblo, de la cuneta. Se desarrolló una cuestión divertida entre nosotros, él me tiene posicionado como si yo fuera más o menos millonario. Como que yo tuviera un Aston Martin y lo viera pasar a él en metro”. Eso ya es parte de la dinámica suelta del programa, que se adapta a la profundidad de los contenidos.
- ¿Qué tiene este programa que no tiene Información privilegiada y que allá te hacía falta?
- Encuentro que es un programa que está bien estructurado, ordenado, tiene secciones. Un programa que piensa todo el rato en cómo llegar con la economía en fácil y no lucirnos con la información que damos. No pensamos en ser como el experto asesor financiero, ni mucho menos. O sea, pensamos en cómo llevar un tema que puede ser interesante para la gente y de manera cercana. Son 80% de temas económicos y un 20% de otros tema. Ponte tú, hablamos un montón del Mundial, pero desde el punto de vista de la economía. Siempre estamos pensando en cómo juntar los temas de finanzas y cotidianos con una mirada económica simple.
"Encuentro que es un programa que está bien estructurado, ordenado, tiene secciones. Un programa que piensa todo el rato en cómo llegar con la economía en fácil y no lucirnos con la información que damos. No pensamos en ser como el experto asesor financiero, ni mucho menos".
- ¿Les ha funcionado?
- Nos ha ido bien. Superamos la valla interna, ya que no nos han exigido correcciones. Después, hemos logrado que la estructura de la radio funcione bien alrededor de nosotros para crear TikTok, Instagram, Facebook. Hemos tenido ahí las mejores respuestas.
- Muchos te hablan a ti directamente…
- En el otro programa harta gente me ponía bastante atención a mí… y yo quería eso. Es parte quizás de lo egocéntrico. Quería centrarme en mí, no ser simplemente una estructura de programa.
- ¿Estás optimista?
- Meterse en un nuevo programa no es tan fácil, y además en este minuto lo que yo estoy armando es una empresa que es más o menos unipersonal, lo que tiene mucho riesgo… Pero estoy seguro de que me va a ir bien. Quiero que este programa sea un referente, como fue Información privilegiada. Estoy ahí de lograr hacerla de nuevo...
- Mismos temas, mismo horario de Información privilegiada. ¿Sólo coincidencia o algo de venganza?
- Cero venganza. Es que es el mejor horario y era, además, la ventana que tenía disponible radio Sonar. Igual yo todos los días oigo Información privilegiada y lo comparo con mi programa. Somos competencia y estoy tratando de hacer un mejor programa que el de ellos.