La bolsa chilena seguía al alza este viernes, recogiendo en Chile unos favorables datos de inflación de julio, y viendo que en Estados Unidos la volatilidad se amplía tras negativos datos de empleo no agrícola.
En los primeros negocios de la jornada, el S&P IPSA escalaba 0,5% hasta los 11.327,42 puntos, encabezado por Santander (2,1%), Bci (1,5%) y SQM-B (1,5%), todas acciones de alta ponderación en el índice.
El IPSA cerró este jueves en nuevos máximos desde abril, ya que la temporada de resultados ha traído positivas sorpresas operacionales, y a esto se sumó la aprobación del Proyecto de Reconstrucción Nacional del gobierno, cuyas rebajas impositivas y otros estímulos son bien vistos en general por los participantes del mercado bursátil.
Sin embargo, este viernes surgieron algunas notas grises. Cencosud (-2,8%) informó resultados decepcionantes a partir de la primera línea de ventas del segundo trimestre, lo que desembocó en pérdidas $ 36.500 millones, cuando en promedio los agentes del mercado habían estimado ganancias de $ 67.200 millones.
Por su parte, CMPC (0%) vendió más de lo esperado en el trimestre a junio, pero el Ebitda de casi US$ 270 millones estuvo algo por debajo de las estimaciones de consenso, y esto amplió la sorpresa a la baja en utilidades, que cayeron 89% interanual a US$ 8,7 millones.
Hubo también noticias económicas en Chile. El IPC de julio, que al marcar un alza de 0,1% mensual estuvo en línea con las expectativas, mientras la tasa de inflación se desaceleró de 4,3% a 3,5% anual.
Empleo en rojo
En Wall Street, el Nasdaq subía 1,1% y el S&P 500 avanzaba 0,4%, pero el Dow Jones caía 0,1%. Los bonos recibían alta demanda, sobre todo a más corto plazo, y así los rendimientos del Tesoro a dos años caían 6,3 puntos base.
Hubo una contracción de 23 mil empleos en julio, muy distinto a la estimación de consenso, que había apuntado a una creación de 80 mil nóminas. Además, series anteriores se revisaron a la baja, y así la lectura de junio pasó de 57 mil a un magro 20 mil. La revisión neta de nómina en dos meses sustrajo 103 mil empleos al registro.
El punto fuerte fue la tasa de desempleo, que bajó de 4,2% a 4,1%, cuando se esperaba que se mantuviera. Sin embargo, esto se vio influido por el hecho de que la tasa de participación de la fuerza laboral siguió hundiéndose a mínimos desde la pandemia, pues cayó en una décima a 61,4%, cuando se esperaba un ligero repunte. Por su parte, los salarios por hora promedio crecieron a un ritmo de 0,1% mensual, dos décimas por debajo de lo esperado.
Estas sorpresas negativas están haciendo que el mercado considere una menor probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas en su reunión de septiembre. Los operadores, ayer divididos, pasaron a asignar 40% de chance de que esto ocurra, versus la opción de mantener.