Un operador de la red eléctrica argentina acusó a funcionarios estadounidenses de presionarlo de manera inapropiada para cancelar un proyecto de infraestructura con Huawei, mientras Donald Trump amplía sus esfuerzos para limitar la influencia de Beijing en América Latina.
CALF, una cooperativa eléctrica regional, afirmó el miércoles que un funcionario de la embajada de Estados Unidos preguntó en julio a uno de sus ejecutivos “si existía la posibilidad de cancelar el proyecto” con el grupo tecnológico chino, citando una política del Gobierno estadounidense de restringir o revocar visas a directores de proyectos vinculados a Huawei.
Un vocero de la embajada china en Buenos Aires señaló más tarde el miércoles que Estados Unidos había “obstaculizado descaradamente la cooperación normal” entre las empresas argentina y china al amenazar con revocar las visas de sus ejecutivos.
El embajador de Estados Unidos en Buenos Aires negó el jueves que los mensajes representaran una presión inapropiada.
El Departamento de Estado de Estados Unidos no entregó comentarios de inmediato.
“Cada país protege su casa, Estados Unidos no es la excepción”, escribió Peter Lamelas en X. “Negar o revocar una visa no es un castigo, es una decisión para proteger la seguridad y los intereses de la nación”.
Presión sobre Milei
El episodio expone las presiones contrapuestas sobre Javier Milei, un firme aliado del Presidente estadounidense.
Si bien Milei ha profundizado los vínculos con Estados Unidos y recibió el año pasado una línea de crédito por US$ 20 mil millones de la administración Trump, también depende de China como uno de los principales acreedores del Banco Central argentino y como comprador de sus exportaciones agrícolas. Milei aún no se ha referido a la disputa.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo en octubre que Milei estaba “comprometido a sacar a China de Argentina”, después de rescatar a su administración en medio de una corrida contra el peso antes de las elecciones legislativas del año pasado.
CALF señaló que informó de los mensajes al gobierno argentino debido a que se produjeron “fuera de los canales institucionales” y amenazaban con consecuencias personales para sus trabajadores.
Milei, un economista libertario que durante la campaña calificó al Gobierno chino de “asesinos”, ha evitado criticar al segundo mayor socio comercial de Argentina desde que asumió el cargo en 2023. Al año siguiente calificó a China como “un socio fabuloso”.
El miércoles, funcionarios argentinos consiguieron una extensión por cinco años de una línea de swap de monedas por US$ 19 mil millones con China, que constituye una parte importante de los US$ 50 mil millones en reservas de divisas del país sudamericano.
El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, dijo en una reciente entrevista radial que espera visitar pronto China junto con el ministro de Economía, Luis Caputo, antes de un posible viaje de Milei.
CALF supervisa la red eléctrica de la ciudad de Neuquén, capital de una provincia patagónica rica en petróleo y situada en el centro del boom del shale argentino. La provincia también alberga una estación de espacio profundo operada por el Gobierno chino, que comenzó a funcionar mediante un acuerdo bilateral de 2014.
La instalación ha sido duramente criticada por Washington, que ha advertido que China podría utilizarla en operaciones de vigilancia a nivel global.
El gobierno de Milei envió una delegación para inspeccionar la instalación en 2024, pero desde entonces ha insistido en que no se requieren nuevas medidas.
Milei ha ampliado la cooperación en defensa con Estados Unidos y se ha alineado con la administración Trump en la gran mayoría de sus votaciones en la ONU y en otros foros internacionales desde su regreso a Washington.