Según explicó la autoridad, las faltas incluyen problemas en la disponibilidad del servicio, en la metodología para calcular el nivel de disponibilidad anual comprometido, en la gestión y trazabilidad de incidencias y en la entrega de información requerida para supervisar el proyecto.
Los incumplimientos fueron detectados en las cinco macrozonas que WOM tiene adjudicadas actualmente —Arica y Parinacota, Norte, Centro Norte, Centro y Centro Sur—, iniciativas que en conjunto contemplan un subsidio estatal superior a $52.000 millones.
La defensa de WOM
Durante esta semana, WOM se acercó a la Subtel para presentar un recurso administrativo de reposición, cuestionando que el cobro se haya realizado por el total de las boletas de garantía correspondientes a las cinco macrozonas y no de manera proporcional a los incumplimientos detectados.
La compañía ya estaría preparando su defensa y, según fuentes conocedoras del proceso, habría comenzado a contactar a abogados y consultores para analizar los antecedentes y determinar si corresponde el cobro de las garantías o si, eventualmente, la autoridad debió aplicar una multa.
La compañía, en tanto, sostiene que en junio presentó un plan “con el propósito de asegurar que la infraestructura continúe operando conforme a los estándares técnicos y de seguridad exigidos”. El documento contempla distintas medidas y plazos de implementación que se extendería hasta 2027.
Fuentes conocedoras indican que hubo al menos dos ocasiones previas a la presentación del plan que hace mención WOM en donde se anticiparon los incumplimientos.

Contrarreloj
El cobro de las garantías se suma a otro desafío que WOM enfrenta durante este año. La compañía tiene hasta septiembre para cumplir con el segundo hito establecido en el acuerdo alcanzado con el Consejo de Defensa del Estado (CDE) en 2025 y avanzar hacia el cierre definitivo del conflicto generado por los incumplimientos en el despliegue de su red 5G.
El cronograma considera tres hitos: el 5 de marzo de 2026, fecha en la que WOM debía tener desplegado el 100% de las localidades obligatorias —objetivo que ya cumplió—; el 30 de septiembre, cuando deberá presentar el 90% restante del proyecto técnico; y el 31 de diciembre, fecha fijada para completar el 100% del proyecto.
Y son precisamente esas dos últimas fechas las que concentran ahora la atención.
Desde WOM señalaron que la compañía ya registra un 86% del despliegue. Sin embargo, actores de la industria advierten que el calendario podría estar más ajustado de lo que parece.
La incógnita, entonces, no solo está en la capacidad operacional de WOM para cumplir con el calendario, sino también en cómo enfrentará financieramente un eventual incumplimiento durante el segundo semestre.
Impacto sobre la caja
El cobro de las boletas de garantía tampoco libera a WOM de sus compromisos posteriores. La compañía deberá reponer el monto cobrado en las boletas de esta semana, para lo cual cuenta con un plazo de 30 días. Esa nueva garantía, además, podría volver a ser ejecutada en caso de que se produjeran nuevos incumplimientos.
Desde WOM señalaron que, “a pesar de la forma en que se ha llevado a cabo esta medida, el cobro de estas garantías tiene un impacto limitado y no compromete la liquidez de la compañía ni la continuidad de nuestras operaciones”.
La empresa agregó que mantiene “una posición de caja sana y sin impacto material sobre sus ratios de endeudamiento financiero”.
Con todo, fuentes conocedoras del proceso señalan que ambas partes se reunirían la próxima semana para abordar la situación.
Pero para el mercado, el episodio tiene una lectura que va más allá de los US$13,9 millones involucrados.
“La multa de US$13,9 millones, en sí misma, no es lo más preocupante del asunto. Lo que llama la atención es lo que implica: WOM ya había llegado a un acuerdo con la Subtel hace menos de un año para renegociar el incumplimiento en el despliegue de 5G. Entonces, que ahora enfrente una sanción nueva por el proyecto FON, es una señal que no pasa desapercibida”, reconoció el lead analyst de Balanz, Juan Djvelekian.
Desde la corredora, en su último informe, también ponen el foco en la capacidad de la compañía para seguir reduciendo su apalancamiento en un escenario de alta presión competitiva en el mercado chileno.
De acuerdo con dicho reporte, los precios de los bonos de WOM ya reflejan en buena medida el perfil más sólido de la compañía tras la reestructuración derivada del Chapter 11. Sin embargo, la competencia que persiste en Chile continúa limitando el crecimiento orgánico de la firma.
En ese escenario, Balanz estima que existe “un margen limitado para una nueva mejora en la valorización en el corto plazo y para continuar reduciendo el apalancamiento”, que proyecta en 3,3 veces durante los próximos trimestres.
La corredora también mantiene la atención sobre la elevada carga de contratos de arrendamiento de WOM, que continúa restringiendo su flexibilidad financiera. Según sus estimaciones, los pagos por arriendos aumentarían 5% durante 2026 y representarían cerca del 20% de los ingresos de la compañía, configurándose como una restricción estructural relevante para la generación de caja..