La confirmación de que el Ministerio de Hacienda decidió suspender la adjudicación de los esperados corredores de transporte público de las rutas 160 (San Pedro de la Paz y Coronel), 150 (Concepción y Penco) y la Autopista Concepción-Talcahuano ha desatado una ola de críticas transversales entre las autoridades de la Región del Biobío, que acusan un freno al desarrollo local y exigen al Gobierno revertir la medida.
La determinación, justificada por el Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, bajo el argumento de una estrechez fiscal que impide asumir los subsidios de estas concesiones, dejó en suspenso inversiones por cerca de US$ 400 millones. Para las autoridades locales, la postergación de estos proyectos, que ya se encontraban en la etapa final de adjudicación, es inaceptable dada la grave crisis de congestión que vive el Gran Concepción.
Seguridad y descongestión
En Talcahuano, el alcalde Eduardo Saavedra, anunció que solicitará una reunión de carácter urgente con los titulares de Hacienda y Transportes para pedir explicaciones. El jefe comunal defendió la urgencia de la iniciativa, recordando que es un proyecto por el cual “hemos luchado por muchísimos años en Talcahuano y la región, una obra que no sólo viene a mejorar la movilidad de los habitantes de Talcahuano y la intercomuna, sino que favorece la seguridad vial y fortalece el desarrollo económico del Biobío”.
El impacto de la suspensión también golpeó fuertemente a San Pedro de la Paz, donde el alcalde, Juan Pablo Spoerer, advirtió que la paralización del Corredor de la Ruta 160 “genera una enorme incertidumbre para miles de vecinos y vecinas que, día tras día, deben enfrentar una de las mayores crisis de congestión vial del país".
En esa línea, el Spoerer hizo un llamado al Ejecutivo para reconsiderar la pausa de las obras, enfatizando que “los habitantes de San Pedro de la Paz merecen certezas y el compromiso del Estado con una infraestructura que ha sido largamente esperada”, comprometiéndose a realizar todas las gestiones para evitar que la iniciativa quede archivada.
Decisión contradictoria
Desde el Congreso, el senador por el Biobío, Gastón Saavedra, calificó la decisión como “gravísima” y añadió que “es una pésima noticia para la Región del Biobío. Estamos hablando de proyectos que son fundamentales para mejorar la conectividad y modernizar el transporte público. Son rutas que hoy están absolutamente agotadas, saturadas y en malas condiciones", sentenció el parlamentario.
El legislador también expuso lo que considera una contradicción por parte de La Moneda frente a la crisis laboral de la región, que registra un 10,4% de desempleo. “El Biobío necesita inversión para generar empleo. Si no hay inversión pública, no habrá nuevos puestos de trabajo”. Además, criticó que mientras se anuncian planes para enfrentar el desempleo, simultáneamente se frenen obras de esta envergadura.
En tanto, el diputado del Distrito 20, José Antonio Rivas anunció que ofició al Gobierno, solicitando explicaciones por la decisión. A su juicio “La estrechez presupuestaria no puede transformarse, una vez más, en una excusa para postergar inversiones estratégicas para las regiones".
Añadió que la medida se adopta cuando los proyectos se encontraban en una etapa avanzada de tramitación. "No podemos seguir aceptando que cada vez que se ajustan las cuentas públicas, las regiones terminen viendo cómo se frenan obras fundamentales para su desarrollo", afirmó el parlamentario.
Las declaraciones se suman a las entregadas a este medio por el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, quien apuntó al centralismos y la disparidad en la asignación de recursos entre la Región Metropolitana y el resto del país. “Sorprende la facilidad con que se anuncian grandes inversiones para Santiago, como las líneas 7 y 9 del Metro, mientras las regiones siguen quedando en el olvido".
Giacaman instó al Gobierno a dar señales claras de inversión pública para consolidar la conectividad de la zona.