El dólar intentó caer en un jueves marcado por las nóminas no agrícolas de Estados Unidos, que estuvieron muy por debajo de las expectativas en la lectura de junio. Sin embargo, el recuerdo de la fragilidad económica chilena se interpuso entre los vendedores.
Los datos de empleo arrastraron inicialmente al tipo de cambio hasta $ 917, pero desde ahí empezó a revertir la tendencia. El dólar cerró a $ 926,5 en las pantallas de Bloomberg, prácticamente sin cambios respecto de los máximos de tres meses alcanzados en la víspera.
Esto ocurrió a pesar de que a esta hora el billete verde se depreciaba con fuerza frente a una canasta de otras "monedas duras", con lo que el dollar index retrocedía 0,5% hasta 100,9 puntos, mientras los precios del cobre transaban relativamente estables.
Menos débil que en Chile
Las nuevas nóminas fueron 57 mil, la mitad de lo esperado, y además la revisión neta para abril-mayo sustrajo 74 mil empleos al registro. Eso sí, la tasa de desempleo cayó una décima a 4,2%, en lugar de mantenerse estable, aunque estuvo influida por una tasa de participación que sorprendió con mínimos de cinco años (o de cinco décadas, si se excluye la era Covid).
Los rendimientos del Tesoro a dos años, sensibles a las expectativas de política monetaria, se relajaban 3,7 puntos base, ya que los operadores moderaron ligeramente sus apuestas a próximas alzas de tasas por parte de la Reserva Federal.
"La razón por la que el dólar en Chile no cayó con más fuerza está en los datos locales conocidos esta semana. El débil Imacec de mayo, que cayó 0,9% anual, y el desempleo en 9,4% refuerzan señales de enfriamiento económico. Por eso, aunque el dólar global retrocedió y el cobre subió levemente, el peso no logró capitalizar completamente ese escenario externo favorable", escribió el analista jefe de Admirals Latinoamérica, Felipe Sepúlveda.
Por cinco sesiones consecutivas, los agentes extranjeros del mercado derivado han estado reforzando su apuesta contra el peso chileno, y por ello el monto vigente cerró junio en cerca de US$ 13.600 millones netos contra la moneda local, según los datos del Banco Central.
Cinco meses de contracción de la actividad real y el alza del desempleo a máximos de cinco años están aumentando la presión para que el ente liderado por Rosanna Costa reduzca la Tasa de Política Monetaria.
En este contexto en el que en EEUU se discute la posibilidad de un alza de la tasa de fondos federales, los malos datos locales han disminuido el atractivo relativo del peso chileno, por la eventual caída de su rentabilidad en depósitos.
Fawad Razaqzada, analista de mercados de City Index, destacó el hecho de que al dólar global "no le gustaron nada" los últimos datos de empleo estadounidenses, tomando en cuenta que "en la práctica, descartan la posibilidad de que la Fed suba las tasas en julio".
Sin embargo, hizo hincapié en que no fueron lo suficientemente débiles como para descartar una subida de tasas mirando hacia finales de 2026. "Los datos de un solo mes nunca serán suficientes. El enfoque de la Fed está en la inflación, lo que significa que los datos de empleo deben tomarse con cautela entre quienes apuestan por una caída del dólar", advirtió.
Mañana viernes los mercados estadounidenses estarán cerrados, ya que observarán un día antes el feriado del Día de la Independencia, pues se celebra el 4 de julio, y este año ese día correspondió a un sábado. La primera economía global cumple 250 años como república independiente.