Si bien las bolsas comenzaron el año con sendas ganancias, el conflicto en Medio Oriente -que revivió este fin de semana (ver página 20), fue diluyendo el optimismo de los inversionistas.
El conflicto elevó el petróleo y fortaleció al dólar, mientras que, a nivel local, la economía no logra dar señales de expansión.
Aun así, el departamento de estudios de la corredora de bolsa de Bci se mantiene optimista y subió el precio objetivo del IPSA desde 11.900 a 12.050 puntos hacia fines de 2026 y principios de 2027.
Y más allá de las condiciones macroeconómicas -donde recortó su proyección de PIB a 1% y elevó la inflación a 3,7%- la proyección del principal índice bursátil de la plaza chilena obedece a las benignas expectativas que tiene respecto de los resultados de empresas.
De hecho, corrigió al alza su estimación de crecimiento de las utilidades por acción (EPS) del índice desde 15,2% a 19,8% para 2026.
El salto se concentró en pocos nombres, con SQM y Copec favorecidos por mejores precios del litio y la celulosa. También se sumó Latam Airlines, tras un sólido primer trimestre, y los bancos, que se benefician por la inflación.
De acuerdo con el reporte de la corredora de Bci, tres papeles (SQM, Banco de Chile y Latam) concentraron más de un tercio del crecimiento de utilidades proyectado, con aportes de 15,6%, 11,1% y 8,7%, respectivamente.
19,8% crecerían las ganancias por acción del IPSA en 2026.
Distintos escenarios
El target de Bci resultó de la ponderación de distintas metodologías de la corredora. La más optimista fue el modelo Bottom Up, que estimó el valor del IPSA a partir de los precios objetivo de las empresas que lo componen, calculando cada uno como el valor presente de sus flujos de caja futuros. Así llegó a 12.835 puntos y pesa un 40% en el cálculo final. Es el más generoso porque no solo mira 2026, sino que captura la recuperación de flujos que Bci proyectó hacia 2027.
Para que se cumpla, dependerá de los “sectores que se vean favorecidos por recuperación en precios de litio y celulosa, efectos en inflación a nivel local y positiva evolución en inversión y eficiencia en costos”.
En el otro extremo, su modelo Risk Premium comparó cuánto rendiría invertir en acciones chilenas versus un bono del Estado, al que hoy el mercado exige un premio de 5,1% por asumir el riesgo bursátil, aún sobre los niveles previos a la pandemia y al estallido.
Para Bci, esa normalización inconclusa deja espacio para que el IPSA suba a 11.302 puntos.
En el medio quedó el Top Down, donde la firma dibujó cuatro escenarios futuros desde una base de 11.677 puntos, que supone un PIB de 1%, cobre a US$ 5,8 la libra y dólar en $ 880.
Pero, si se aprueba la reforma miscelánea, las utilidades de empresas subirían 23% y el índice treparía a 12.432 puntos.
En el escenario pesimista, con un panorama geopolítico tensionado, habría mayor presión inflacionaria. Así, el IPSA alcanzaría un target de 10.754 puntos hacia final de año”.
Finalmente, la firma defendió su proyección: “Es una de las estimaciones más conservadoras de target IPSA del mercado y aun así el retorno esperado refleja un nivel bastante atractivo”.