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Columnistas

Debilidad y recuperación de la economía chilena

ALFREDO COUTIÑO Director para América Latina en Moody’s Analytics

Por: ALFREDO COUTIÑO

Publicado: Jueves 22 de octubre de 2026 a las 04:05 hrs.

La economía chilena está experimentando una debilidad prolongada este año, impulsada por una contracción persistente de la minería y por el bajo desempeño de la industria manufacturera. Factores políticos y económicos explican la desaceleración. La producción minera ha prolongado la debilidad que arrastra desde hace ya un año y que se ha agudizado durante el presente año. Sin embargo, el desplome de la minería no constituye el único lastre para el desempeño de la economía, ya que otro freno ha sido la producción industrial de bienes, principalmente manufactura y construcción, lo que en conjunto determina una alta proporción de la producción de bienes. El comercio y algunos servicios, como el financiero, son los sectores que han brindado cierto alivio a la economía.

A pesar de que el mercado interno opera sin el freno de una política monetaria restrictiva, la demanda se vio afectada por la transición política de un gobierno de izquierda a uno conservador, que anunció ajustes fiscales en marzo. La influencia del ciclo político en Chile no es recurrente, pero suele manifestarse cuando llega al poder un partido con una filosofía política distinta. Este es precisamente el caso que enfrentan el país y la economía en 2026, en donde los ajustes en el gobierno introducen cautela tanto en las decisiones de consumo como inversión.

“La influencia del ciclo político en Chile no es recurrente, pero suele manifestarse cuando llega al poder un partido con una filosofía política distinta”.

En esta ocasión, el ciclo político ejerce un doble efecto desacelerador. El primero consiste en frenar la economía al final del mandato de la administración saliente, a medida que el presupuesto federal pierde impulso con la conclusión del mandato presidencial. El segundo profundiza la desaceleración, ya que el nuevo gobierno debe aplicar ajustes presupuestarios para reducir la vulnerabilidad fiscal. El efecto del ajuste fiscal fue más evidente en el segundo trimestre, cuando la economía se debilitó aún más. Por lo tanto, no sorprende que el BC haya rebajado su previsión de crecimiento para el presente año a un promedio de apenas 0,5%, desde el estimado previo de 1,4%, y mucho menor que el crecimiento de 2,5% observado en 2025. Por su parte, el Ministerio de Hacienda también revisó a la baja su estimado de crecimiento para 2026 a solo 0,7%, frente a 1,8% previamente estimado.

Históricamente, el efecto del ciclo político en Chile ha demostrado ser de corta duración, particularmente en esta ocasión, con una economía sujeta a políticas más favorables para el mercado. La administración actual parece estar aplicando las políticas adecuadas para reducir el riesgo de desequilibrios internos y externos, lo que, en última instancia, implica un costo para la economía y el empleo. Sin embargo, una vez concluido el ajuste de políticas, la economía estará en condiciones de iniciar un nuevo ciclo de expansión. La clave para una expansión sostenida radica en aumentar la acumulación de capital mediante la inversión en capital físico y humano, que constituye la fuente fundamental del crecimiento económico.

En este sentido, es posible esperar que la economía chilena presente una recuperación en 2027, pero el crecimiento dependerá en gran medida de qué tan rápido se puedan acelerar los programas de inversión tanto públicos como privados y de qué tan pronto se pueda implementar el programa de creación de empleos anunciado por el gobierno. Por ello, nuestro estimado se mantiene aún conservador, con un crecimiento de alrededor de 2,5%, más en línea con el estimado del BC, pero no tan optimista como el 3,3% esperado por el Ministerio de Hacienda.

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