Mientras Chile arriesga una recesión técnica, el mercado derivado ha sido testigo de un agresivo posicionamiento extranjero contra el peso, según datos del Banco Central al jueves que compilan suscripciones con bancos locales.
La presión para que el ente emisor disminuya las tasas de interés ha reactivado las operaciones que se benefician de la depreciación de la moneda, y así, por siete sesiones consecutivas los no residentes han comprado divisa extranjera en contratos a plazo (principalmente forwards de dólar-peso).
En este período, la posición neta de los "gringos" escaló US$ 4.500 millones a un monto vigente de US$ 15 mil millones netos contra el peso, el nivel más agresivo que se haya visto desde el cuarto trimestre de 2020.
Apuestas y coberturas
"Mientras el dólar se ha fortalecido en todo el mundo, tenemos un diferencial de tasas adverso que hace barato comprar dólares en Chile y operar estrategias de carry trade. El tema de fondo es la divergencia en la actividad, que lleva a pensar en un diferencial de tasas menor hacia el futuro, y también el hecho de que el nivel de tasas de Chile sea relativamente atractivo para utilizar al peso como moneda de financiamiento", dijo a DF el chief strategy officer de Pacífico Research, Bolivar Díaz.
"Cuando usas una moneda de financiamiento, por ejemplo, para ir largo en Colombia con el tema de las elecciones, quieres apostar al peso colombiano, pero no quedar expuesto al movimiento global del dólar. Entonces vas largo en una moneda y corto en otra, para eliminar ese efecto. Los operadores buscan economías y ven que, en el margen, la chilena está más débil y que la tasa de Chile es sólo un poco más alta que la de EEUU", ejemplificó.
Las posiciones en forwards de dólar-peso muestran que el grueso de la apuesta de los extranjeros se encuentra en los plazos de 96 a 370 días; vale decir, está cargada en los tramos medianos y largos del horizonte en el que se mueven estos agentes, entre los que figuran grandes bancos y fondos de inversión estadounidenses.
Por siete sesiones consecutivas los no residentes han comprado divisas extranjeras en contratos a plazo, principalmente forwards dólar-peso.
"La gran pregunta que uno siempre se hace es qué es lo que están viendo los no residentes como para comprar más moneda extranjera, hasta el punto de pasar de US$ 10 mil millones a US$ 15 mil millones en casi dos semanas. Hay al menos tres posibilidades: una es que sea una posición direccional, pensando en que el dólar va a llegar a $ 1.000; otra es que estén cubriendo una posición en renta fija; y la tercera es la del carry trade", analizó el socio de NetGO, Francisco Matthews.
De estas tres, se inclina más por la segunda, pues "si los extranjeros hubiesen comprado US$ 5 mil millones en posiciones direccionales, el dólar estaría mucho más cerca de $ 970", argumentó. Entonces, en buena medida la estrategia sería que, frente a las expectativas de baja de tasas del Central, "venden dólares en el mercado spot, compran instrumentos de renta fija y luego los cubren con forwards. Eso sería neutro para el dólar, porque venden spot y compran forward", explicó.
De hecho, distinto a como ha sido en años anteriores, en el curso de 2026 los no residentes les han vendido a los bancos locales US$ 4.600 millones netos en moneda extranjera spot (dicho de otra manera, han recibido esta cantidad en pesos), en paralelo a sus transacciones de signo contrario en derivados, aunque el volumen de estas últimas es mucho mayor.
¿Hacia una reversión?
Todas estas operaciones han contribuido a que el precio del dólar se afirme sobre la marca de $ 920 en el último par de semanas, llegando a alcanzar su mayor nivel desde finales de marzo.
El peso chileno es la divisa que más se ha debilitado en Latinoamérica y la segunda a nivel emergente desde mediados de junio, cuando la primera reunión de la Reserva Federal (Fed) bajo el mando de Kevin Warsh sacudió a los mercados con su postura inesperadamente restrictiva. Mismo lugar ocupa en el ranking si se incluye el retorno de interés, medición fundamental para el análisis de carry trade.
La determinación de la Fed a subir las tasas también ha propiciado un fuerte auge de posicionas largas en dólares frente a divisas como la libra esterlina, el yen japonés y el dólar canadiense. De hecho, la posición neta en futuros sobre el dólar alcanzó máximos desde finales de 2015 en un compilado de nueve paridades que transan en EEUU.
Volviendo a Chile, la economía atraviesa cinco meses seguidos de contracción y una tasa de desempleo en máximos de cinco años, datos que fomentan el debate sobre una posible recesión técnica; es decir, dos trimestres seguidos con variación interanual negativa de la actividad.
Dado que la posición de los no residentes "es consistente con el actual diferencial de tasas y el contexto global", también implica que "el mercado ya incorpora un escenario negativo para la economía chilena y el peso, lo que podría favorecer una corrección si cambian las expectativas sobre la Fed o mejora el entorno para los activos emergentes y se da una recuperación de la actividad en el segundo semestre", apuntó el director de riesgo financiero de PwC Chile, Patricio Jaramillo.
De hecho, si bien planteó que "como primera impresión parece un posicionamiento razonable", también señaló que "comienza a acercarse a niveles donde el mercado podría estar incorporando una visión más negativa sobre el peso y la economía chilena, y que durante el tercer trimestre se tienda a revertir".