La Bolsa de Santiago volvió a subir este martes, en momentos en que los costos de la deuda estadounidense se relajaron, algo bien visto por inversionistas y en momentos de optimismo respecto de Latinoamérica.
El MSCI IPSA subió 0,4% a 11.163,42 puntos al cierre, con el liderazgo de Enel Chile (3,8%), Vapores (2,4%) e IAM (2,4%). Nombres como Copec (2%) y Latam (1,5%) igualmente jugaron un rol importante en el avance del indicador. Los montos transados de acciones nacionales fueron sólidos $ 208 mil millones.
La plaza chilena venía de empezar la semana con un fuerte salto, en parte debido al efecto contagio desde el mercado brasileño, donde los agentes celebraron la sorpresiva ventaja de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial.
Bolsas internacionales
En el resto de Latinoamérica, solo el brasileño Bovespa retrocedió, pero después de los avances sobresalientes de este lunes. Las mayores alzas fueron las del Peru Select (1,7%) y el argentino Merval (1,1%).
En Estados Unidos, el S&P 500 crecía 0,7% -alcanzando un récord-, el Nasdaq ganaba 0,6% y el Dow Jones sumaba 0,5%, mientras los rendimientos del Tesoro estadounidense aflojaban levemente y el dólar global se debilitaba. También subieron las bolsas europeas, después de una buena jornada asiática.
"La presión al alza sobre los rendimientos viene del crecimiento resiliente, la inversión impulsada por la inteligencia artificial y la inflación persistente. Sin embargo, esta mañana bajaron ante las caídas del petróleo Brent bajo US$ 100, y con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, prometiendo que un crecimiento más sólido y la moderación del gasto comenzarían a mejorar la trayectoria de la deuda estadounidense", publicó Investrade.
En todo caso, el petróleo Brent no logró establecerse por debajo de US$ 100 por barril. Varios temas se cruzan en el mercado energético: las exportaciones desde el golfo Pérsico han repuntado significativamente, y los países del G7 decidieron liberar petróleo y diésel de sus reservas de emergencia la semana pasada. Pero el CEO de Aramco -la estatal saudí- advirtió que las reservas mundiales son "alarmantemente escasas".