La Bolsa de Santiago cerró este martes una de sus mejores jornadas del año, desmarcada del castigo global a las acciones tecnológicas y de la mano de apuestas por un dato de inflación favorable.
El S&P IPSA avanzó 1,34% a 11.024,46 puntos, con lo que volvió a superar la barrera de los 11.000 puntos, en una sesión con montos transados por $ 182 mil millones. El alza fue liderada por BCI (3,90%), Falabella (3,79%), Mall Plaza (3,37%) y Copec (2,89%), mientras SQM-B retrocedió 0,47%.
Detrás del apetito por la plaza local están las expectativas por el IPC de junio que se conocerá este miércoles.
"Lo anterior se explicaría por las expectativas respecto a que la inflación de junio en Chile sea negativa, lo que daría más espacio para que el Banco Central pueda bajar la tasa de política monetaria (TPM) al menos una vez durante este año, o a lo menos una mantención de esta, lo que se compara positivamente con las expectativas de hace sólo unas semanas atrás, en que se estimaba un alza de la TPM antes de fin de año", explicó el gerente de estudios de Renta 4, Guillermo Araya, quien apuntó a la rebaja esperada en los combustibles anunciada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
A ello se sumó un dato positivo de comercio exterior: la balanza comercial de junio arrojó un superávit de US$ 3.318 millones, por sobre los US$ 2.435 millones de mayo, con exportaciones de cobre que repuntaron hasta los US$ 5.866 millones.
Para el subgerente de estudios de BICE, Aldo Morales, se vio una reactivación del mercado en el corto plazo. "Creemos que la bolsa chilena se ve atractiva en términos de valorización y presenta buenos fundamentos de corto plazo considerando la potencial aprobación del proyecto de ley de reconstrucción, el nuevo reglamento de inversión de AFP y el cambio en el proveedor del IPSA en septiembre".
El principal riesgo, advirtió, "es la trayectoria de inflación y tasas en EEUU, que finalmente se extrapola al resto de los mercados como se vio en junio".
En la misma línea, el asesor de inversiones de Vantrust, Fernando Santibáñez, sostuvo que "la bolsa local aparece como una alternativa bastante atractiva para los inversionistas globales en medio de una posible rotación a geografías y sectores más rezagados", y que muchas acciones del IPSA "cuentan con un importante espacio para subir en bolsa según el consenso de analistas".
Bolsas internacionales
El panorama fue el opuesto en Wall Street, donde una nueva rotación fuera de las apuestas ligadas a la inteligencia artificial golpeó a los principales índices. El Nasdaq Composite cayó 1,16%, el S&P 500 cedió 0,45% a 7.503 puntos y el Dow Jones, que en la mañana había tocado un máximo intradía histórico, terminó con una baja de 0,25% en 52.925,15 unidades.
El origen del castigo estuvo en Asia: Samsung Electronics reportó su tercer trimestre consecutivo de utilidades récord —US$ 58.400 millones, un salto de más de 1.800% en un año—, pero el resultado no bastó para un mercado con expectativas por las nubes y sus acciones se hundieron casi 9%, arrastrando al Kospi de Seúl (-5%) y al Nikkei japonés (-2,12%).
En EEUU, Micron cayó más de 5% y el índice de semiconductores de Filadelfia se hundió 4,4%, presionado además por un reporte de Reuters según el cual la china DeepSeek desarrolla su propio chip de IA. SpaceX, en tanto, perdió cerca de 5% en su primer día como integrante del Nasdaq 100, pese a una ola de coberturas alcistas de corredoras como Morgan Stanley y Raymond James.
"La historia de hoy es la historia de las últimas semanas, y es la rotación tras la carrera vertiginosa en la infraestructura de IA, los semiconductores y las memorias. Las expectativas han llegado a ser casi imposibles de superar para estas compañías", dijo a Reuters, Zachary Hill, jefe de gestión de portafolios de Horizon Investments.
En Europa, el Stoxx Europe 600 bajó 0,65%, el DAX alemán retrocedió 1,37% y el CAC 40 francés perdió 0,51%. El petróleo, en cambio, cerró al alza tras el ataque iraní a un buque qatarí cerca del estrecho de Ormuz, con el Brent sobre los US$ 73 por barril.