La Bolsa de Santiago extendía su racha de pérdidas este jueves, tras un mal dato de Imacec en Chile y mientras siguen altas las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos, ya que el clima de inversiones no deja de estar cargado de incertidumbre.
El MSCI IPSA retrocedía 0,8% a 10.877,33 puntos al inicio de la tarde, principalmente arrastrado por Latam (-3%), Banco de Chile (-2,2%) y Santander (-2%). El índice viene de una quinta caída consecutiva, que lo llevó a perder los 11 mil puntos y cerrar en mínimos desde finales de julio.
Los operadores locales recibieron temprano la noticia de que el Imacec cayó 1% interanual en agosto, cifra que está en el rango bajo de las proyecciones de los economistas y representa una segunda contracción consecutiva. Esta vez, la lectura negativa respondió íntegramente al mal desempeño de la minería.
Bolsas internacionales
Sin excepción, las plazas de América Latina se encontraban en rojo. En Wall Street, el Dow Jones perdía 0,6%, el Nasdaq bajaba 0,4% y el S&P 500 cedía 0,3%; y más profundas fueron las caídas en Europa, donde el FTSE 100 de Londres bajó 1,6% y el continental Euro Stoxx 50 aflojó 1,3%.
"Al observar los principales índices estadounidenses con gran peso tecnológico, como el S&P 500 o el Nasdaq 100, no se diría que el mercado bursátil esté particularmente débil. Sin embargo, bajo la superficie, el mercado dista mucho de estar sano en este momento", comentó el analista de mercados de City Index, Fawad Razaqzada.
"Es evidente que los inversionistas se están volcando en las grandes empresas de tecnología e inteligencia artificial y, como resultado, la amplitud del mercado se está deteriorando. Otros índices, como el Russell 2000 de pequeña capitalización y el Dow Jones, están comenzando a reflejar esa debilidad", observó.
Esta mañana se publicó en EEUU el índice ISM manufacturero de septiembre, que con 54,5 puntos estuvo ligeramente por debajo de lo previsto. Más llamó la atención el subíndice de inflación del reporte, que superó las expectativas y alcanzó los 77,9 puntos.
Aun con este fuerte indicador de precios, los inversionistas se lanzaron a comprar bonos del Tesoro a corto plazo, con lo que el rendimiento a dos años se hundía 10 puntos base y, distinto a las correlaciones de años anteriores, también el dólar se fortalecía globalmente.
La caída de las tasas cortas tiraba de la curva completa de rendimientos, haciendo que el tramo clave de 10 años se aleje un poco de sus recientes máximos desde 2002.
Todo esto ocurre tras datos de inflación clave que estuvieron por debajo lo esperado, previo a que este viernes se publique en EEUU el reporte oficial de nóminas no agrícolas. Se espera que la creación de empleo haya visto una clara desaceleración en septiembre, mientras que la tasa de desempleo se habría mantenido estable en 4,1%, según las estimaciones de consenso.
Los precios del petróleo seguían altos, en medio de la incertidumbre sobre cuál será el desenlace de las negociaciones en curso. Irán confirmó haber recibido una contrapropuesta de EEUU a su plan que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz en siete días, y Donald Trump advirtió que EEUU "los haría volar por los aires o llegaría a un acuerdo".