El comisario de Energía de la Unión Europea (UE) instó a Donald Trump a mantener un “libre flujo” de diésel después de que el Presidente de Estados Unidos amenazara con cortar los suministros, advirtiendo que Europa ya enfrenta su “peor invierno” para los precios de la energía desde 2022.
Dan Jørgensen dijo al Financial Times que era de interés tanto de Estados Unidos como de Europa “tener un flujo de energía entre nuestros países tan libre como sea posible”. Pero incluso si los suministros de diésel estadounidense no se interrumpen, “este invierno podría ser muy, muy malo (para Europa) y podría ser el peor que hemos tenido desde 2022”, afirmó.
Los precios del diésel en Europa están cerca de máximos históricos. Trump sacudió al mercado a principios de esta semana cuando dijo que respaldaría una prohibición a las exportaciones de diésel, una medida que los operadores advirtieron que sería “catastrófica” para Europa, ya que Estados Unidos es su mayor proveedor.
Aunque el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, posteriormente puso en duda los méritos de un embargo total, la amenaza es el desafío más reciente para la seguridad energética de Europa, mientras el conflicto en Medio Oriente continúa perturbando los suministros mundiales de energía.
Los precios del gas natural europeo alcanzaron recientemente su nivel más alto desde la crisis de 2022 provocada por la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, mientras que el petróleo crudo Brent sigue transándose por encima de US$ 100 el barril.
Jørgensen dijo que la Comisión Europea estaba evaluando medidas de corto plazo para reducir el precio de los combustibles fósiles en la UE, después de que el Presidente francés, Emmanuel Macron, pidiera a principios de esta semana medidas inmediatas, incluido el aplazamiento de condiciones más estrictas para las importaciones de metano y una flexibilización de las normas sobre refinación de combustibles.
Jørgensen declinó referirse a las propuestas individuales de Macron, pero afirmó: “Tiene razón en su análisis... a veces hay que aplazar cosas o hacerlas más flexibles, y este es también mi enfoque general para este próximo invierno... sin desviarnos de nuestros objetivos y ambiciones generales”.
Consultado específicamente sobre un posible aplazamiento de los nuevos requisitos para que los importadores de petróleo y gas monitoreen y restrinjan las emisiones de metano, Jørgensen respondió: “En las próximas semanas y meses nos verán mostrando distintos niveles de flexibilidad que los Estados miembros han solicitado”.
Los europeos ya están pagando más de 30 euros adicionales por diésel cada vez que llenan el estanque de sus autos en comparación con antes de la guerra entre Estados Unidos e Irán, según la ONG Transport & Environment.
El aumento de la producción de las refinerías estadounidenses y europeas ha permitido a los países de la UE seguir importando suficiente diésel y combustible para aviones como para evitar crisis de suministro.
Pero el gobierno de Trump está bajo presión por los precios internos del diésel de cara a las elecciones de mitad de período de noviembre. Si Estados Unidos corta el suministro del combustible, los analistas han dicho que esto hará subir con fuerza los precios en el resto del mundo.
Jørgensen dijo que esperaba evitar ese resultado, pero que quería dar la “alarma” antes de una reunión de ministros de Energía de la UE en Dublín la próxima semana.
Instó a los Estados miembros a reducir los impuestos a la electricidad e invertir más en energía verde, aprovechando para ello las flexibilidades que la Comisión ha introducido en sus reglas fiscales. Solo Italia y Grecia lo habían hecho hasta ahora, agregó.
“El escenario más probable es que tengamos precios muy, muy altos, pero no problemas de seguridad de suministro”, dijo. “Para las personas que no pueden pagar el combustible, realmente no importa si el combustible está disponible o no si no pueden comprarlo”.
Jørgensen reiteró advertencias anteriores de que Europa debe acelerar la electrificación para evitar futuras crisis relacionadas con los combustibles fósiles. La Comisión ha propuesto duplicar la tasa de electrificación de la UE a 46% para 2040 y medidas para que los Estados graven la electricidad con una tasa menor que el gas.
“Si no nos alejamos de esta dependencia de los combustibles fósiles, entonces puedo prometerles a todos que será una crisis permanente”, agregó.