La veta de negocios en el mundo del espectáculo del grupo Hiller -ligado al empresario Peter Hiller y su hijo Daniel- enfrenta cambios profundos. En diciembre del año pasado anunció la venta del 51% de la concesión del hoy Santander Arena a la estadounidense LiveNation, y en la última edición de DFMAS anunció el desarrollo de una nuevo recinto en Asunción, Paraguay. Sin embargo, en paralelo, realizaron una sigilosa pero importante desinversión de uno de sus mercados.
A través de su filial Venues Colombia S.A.S., el holding familiar vendió el 50% que mantenía en Sociedad Colombiana de Escenarios, sociedad que administraba el recinto Movistar Arena Bogotá, en Colombia.
En la vereda compradora se ubicó la colombiana BeatHub Entertainment, matriz de TuBoleta, quien ya poseía la mitad restante de la arena.
De esta manera, el grupo Hiller dejó el mercado del espectáculo de Colombia a ocho años de su ingreso, cuando en 2018 se asoció con TuBoleta para invertir US$ 25 millones en el recinto.
Para la operación, el holding familiar fue asesorado por el banco de inversión chileno-español Landmark Alantra, liderado por los socios Pablo Larraín y Guillermo Arnaiz. La firma ya había acompañado a los chilenos en la venta del 51% de Santander Arena de Santiago a LiveNation.
El grupo ya tenía sus reparos con el mercado colombiano. En entrevista con DFMAS, el histórico gerente de los negocios del clan y gerente general de Santander Arena, Álex Rebolledo, detalló que, a comparación de Chile, el negocio en Colombia “es más lento”.
“Si bien tiene más gente, es más complicado comprar, el colombiano tiene menos poder crediticio”, detalló.
La transacción dio sus primeras luces en junio, cuando BeatHub ingresó una solicitud ante la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia para adquirir el restante de las acciones del negocio. La aprobación final del regulador colombiano llegó a comienzos de agosto pasado.