El término del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, que ha derivado en una corrección relevante en los precios del petróleo a nivel interacional y, en consecuencia, en fuertes bajas en los precios de las bencinas en Chile (en torno a $ 100 por litro hace dos semanas), ya comienza a tener efectos sobre la oferta y la demanda en nuestro país.
Esta vez, por el lado de los almacenes, que son el principal punto de acceso para bienes de parte de un segmento relevante de la población.
El último estudio de Almacenes Digitales Analytics (ADA), realizado a 759 almaceneros a lo largo del país, mostró que a tres meses del histórico incremento en el valor de las bencina (del pasado 26 de marzo) se estabilizaron las medidas tanto de traspaso de precios como de cambios en la demanda en este rubro.
De acuerdo al reporte, en junio quienes declararon no tomar acciones para defender sus márgenes subieron desde el 23% registrado en mayo al 30%. En tanto, quienes afirmaron que están realizando múltiples acciones escalaron del 15% al 24% en el período. Es decir, quienes actúan lo hacen más intensamente.
En cuanto a los precios de sus distribuidores, se nota un leve alivio entre quienes tuvieron alzas menores al 5%, pasando de un 19,4% a 15,8% entre quienes lo declararon. Quienes sintieron alzas arriba del 10% en los precios disminuyeron del 28,9% al 23,5%.
Aunque persiste la incertidumbre -uno de cada tres comerciantes reconoce no tener claridad sobre la evolución de sus costos-, el ritmo de nuevas alzas parece haberse desacelerado.
El chief growth officer de la plataforma, Christian Melzer, indicó que entre abril y mayo se registró que algunos locales subieron los precios, sobre todo en bebestibles, y que hubo estrategias mixtas para hacerle frente, pasando de comprar en mayoristas y algunos que decidieron no realizar cambios.
“Hoy día la conclusión que se saca después de esta alza es que se volvió a normalizar. O sea, no siguieron incrementando los precios y todas estas estrategias de sobrestockearse o buscar nuevas fuentes de compra les sirvió para no traspasar los incrementos de precio hacia el público final”, explicó.
Así, agregó que “la economía está casi en un punto técnico de recesión y la demanda estaba súper frenada. Entonces toda esta estrategia de tratar de aguantar la subida de precios creo que se logró y finalmente no se vio impactada fuertemente la demanda, por lo que nosotros vemos en los registros”.

Menor impacto en la demanda
La demanda también tuvo cambios respecto a abril. Si entonces el 73,4% de los almaceneros veía un impacto debido al alza de las bencinas, esta tuvo una caída de 13,3 puntos porcentuales en junio y llegó al 60,1%.
De esta manera, 33% afirmó que los clientes compran menos, 17% que buscan barato, 10% menor volumen, y un 9% sin cambios.
Además, la intención de traspasar precios también disminuyó y el canal está calibrando antes de actuar frente a un consumidor que ya ajustó. Solo el 49% dice que subirá precios, mientras que en abril eran el 77%. De estos, quienes afirmaron que subirán selectivamente son el 25,6%, quienes traspasaron directamente son el 17,9%, y subir todo el 5,8%. En tanto, quienes no tienen claro qué harán llegó al 32%, desde el 26% en mayo.
Acerca de qué tan sensible consideran a sus clientes a los precios de hoy, se registró una caída en la percepción de sensibilidad muy alta, pasando de un 67,2% en abril y 62,2% en mayo a 48,5% en junio, anotando una baja de 18,7 pp. en tres meses.
En cambio, quienes lo ven incierto está en su máximo, subiendo 19,8 pp. en el período, escalando desde 22,6% en abril a 42,4% en el mes pasado. Por su parte, la percepción de que son poco sensibles se mantuvo estable en 9,1%.