Las regiones de Ñuble y Biobío se preparan para enfrentar uno de los sistemas frontales más intensos de la temporada. Frente a los pronósticos, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) han reforzado sus planes de contingencia para asegurar la conectividad y proteger a la ciudadanía ante eventuales remociones en masa, desbordes de cauces y cortes de rutas.
En la Región del Biobío, las autoridades elevaron el nivel de alerta debido a la magnitud de las precipitaciones esperadas. El director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, informó la activación de la Alerta Amarilla por un evento que, advirtió, “se extenderá al menos hasta el viernes 17 de julio (…) las lluvias se intensificarán pudiendo acumular niveles superiores a los 200 milímetros en total, concentrándose la mayor intensidad durante las jornadas de martes y miércoles”.
Monitoreo permanente
El frente estará acompañado de rachas de viento de hasta 80 km/h en la cordillera, marejadas en el litoral y nevadas que podrían superar los 90 centímetros en comunas como Antuco y Alto Biobío, aumentando el riesgo de deslizamientos y cortes de energía.
Para hacer frente a este escenario, el seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña, enfatizó que la prioridad es resguardar la seguridad ciudadana y mantener la operatividad de la red vial. En ese sentido, la dirección de Vialidad y las empresas concesionarias mantienen activas las redes de emergencia para responder a eventos causados por el frente.
“Nuestro principal objetivo es resguardar la seguridad de las personas y mantener la conectividad de la región. Para ello, contamos con equipos desplegados en las tres provincias, monitoreando permanentemente el comportamiento de la red vial y de los principales cauces, especialmente en aquellos considerados más "sensibles", coordinados con Senapred, la Delegación Presidencial Regional y los municipios.”
En paralelo, la Dirección General de Aguas (DGA) realiza un seguimiento de las estaciones hidrométricas y gestiona el cierre de bocatomas, mientras que la Dirección de Obras Hidráulicas focaliza sus inspecciones en el comportamiento de ríos y esteros.
Trabajo preventivo
La vecina Región de Ñuble, en tanto, se mantiene bajo Alerta Temprana Preventiva. El sistema frontal pronostica ráfagas de 70 km/h en precordillera, lluvias intensas y acumulaciones que podrían superar el metro de nieve en sectores por sobre los 1.600 metros de altura.
Ante esta amenaza, el seremi de Obras Públicas de Ñuble, Luis Carrasco, destacó que la región llega preparada gracias a la ejecución de más de 80% del Operativo MOP Invernal 2026, un trabajo preventivo que significó una inversión superior a los $ 18 mil millones.
"Hemos dispuesto 14 cuadrillas operativas entre equipos de Administración Directa de Vialidad y empresas de Conservación Global, además de más de 50 maquinarias que estarán disponibles para responder de manera inmediata ante cualquier interrupción de rutas. Nuestro objetivo es mantener la conectividad y la seguridad de quienes transiten por la red vial regional."
Debido a los pronósticos de precipitaciones sólidas, el ministerio implementó un operativo especial, asignando equipos exclusivos para el despeje permanente de nieve en rutas cordilleranas, particularmente en la N-55 hacia Las Trancas y Termas de Chillán, y la N-31 en la comuna de San Fabián.
Todo este despliegue de emergencia se apoya en los trabajos de mitigación realizados previamente, los cuales abarcaron la limpieza de 14 mil metros de caminos, el reperfilado de más de 3.200 kilómetros de vías de tierra, la reconstrucción de 15 puentes y la limpieza de cauces para facilitar el escurrimiento de las aguas lluvias.