La Región del Biobío se ha posicionado como el segundo motor económico de Chile, consolidando el sistema logístico portuario más relevante del sur del país. Posee infraestructura vial, una industria exportadora robusta, conocimiento técnico, universidades, energía y una ubicación privilegiada frente a las costas del Pacífico. Sin embargo, para concretar este potencial exportador se debe resolver un eslabón clave de la cadena: los accesos a los terminales.
Así lo ha diagnosticado la presidenta del directorio de Puertos de Talcahuano, Patricia Palacios, quien asumió a inicios de junio. Con un conocimiento profundo del territorio y experiencia en distintos sectores productivos de la región, la ejecutiva subrayó que si bien el sistema portuario lidera el movimiento de contenedores a nivel regional y es el tercero a nivel nacional, su competitividad requiere urgentemente modernizar la conectividad terrestre.
"La Región del Biobío ya es el principal polo logístico portuario del centro sur de Chile. Lo que falta es ejecutar las obras, especialmente en la última milla, que permitan transformar ese potencial en una ventaja competitiva plena", señaló en entrevista con DF Regiones.

El desafío de la bimodalidad
Su análisis desde la empresa estatal apunta a que la extensión de la Ruta Interportuaria hasta el terminal de San Vicente es el gran proyecto pendiente en materia logística que se arrastra desde hace más de 15 años. Recientemente, esta iniciativa logró un avance crucial al obtener Recomendación Satisfactoria (RS) del Ministerio de Desarrollo Social, lo que permite proyectar su continuidad operativa durante este año. “No basta con tener buenos terminales si la carga no llega a ellos de manera eficiente, segura y competitiva”, declaró.
Para que esa carga salga de manera competitiva, necesitamos bimodalidad real: camión y tren funcionando de forma complementaria, con accesos eficientes y capacidad de respuesta.
A esta iniciativa sumó la necesidad de concretar el Acceso Norte Ferroviario hacia San Vicente, con el objetivo de que el tren recupere un rol protagónico en la red logística macrozonal. “Para que esa carga salga de manera competitiva, necesitamos bimodalidad real: camión y tren funcionando de forma complementaria, con accesos eficientes y capacidad de respuesta. Esa es la diferencia entre tener buena infraestructura portuaria y contar con una cadena logística completa”.
Integración bioceánica
La infraestructura local cobra una relevancia internacional tras el anuncio del gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, quien junto a su par de Neuquén en Argentina, Rolando Figueroa, han retomado la idea de consolidar el corredor bioceánico y establecer una línea comercial entre ambas provincias, dando salida a los productos argentinos hacia sus mercados de destino (y potencialmente también entrada a productos extranjeros a Argentina).
La presidenta de Puertos de Talcahuano ve allí una sinergia. “Si el Biobío logra atraer más carga, aumentan los volúmenes, se fortalecen los servicios, mejoran las frecuencias y gana competitividad toda la cadena logística regional. Eso también beneficia directamente a los exportadores chilenos”.
Uno de los puntos de mayor proyección es la viabilidad de utilizar al Biobío como plataforma exportadora del gas proveniente de Vaca Muerta. Recientemente, Giacaman y la ministra de Energía, Ximena Rincón, firmaron una declaración conjunta con autoridades de Argentina, que permitirá aprovechar la infraestructura energética subutilizada en la región (como los gasoductos) para recibir gas natural no convencional, someterlo a un proceso de licuefacción local para convertirlo en GNL y, finalmente, exportarlo a los mercados de Asia Pacífico.
Si el Biobío logra atraer más carga, aumentan los volúmenes, se fortalecen los servicios, mejoran las frecuencias y gana competitividad toda la cadena logística regional.
“Vaca Muerta puede ser la punta de lanza de una integración energética, industrial y portuaria mucho más ambiciosa entre Biobío, Neuquén y Río Negro (...) En un contexto geopolítico donde los países buscan diversificar sus rutas de exportación y reducir vulnerabilidades, el Biobío puede ofrecer una conexión natural al Asia Pacífico”, comentó Palacios.
Fomento a la importación
Actualmente la portuaria estatal mantiene un trabajo que, en palabras de su presidenta, cumple “un rol articulador y facilitador público-privado para sostener el crecimiento de la actividad”. Esta gestión incluye una coordinación entre la Corporación Desarrolla Biobío, el Consejo de Coordinación Ciudad Puerto Talcahuano y la Comunidad Logística (Comlog), además de estar alineado con la Estrategia Biobío 2050.
Este modelo colaborativo se ha visto reflejado en las cifras, estableciendo lo que Palacios define “como una base concreta para mirar el futuro con optimismo: San Vicente Terminal Internacional (SVTI) concesionario del puerto, movilizó en 2025 un 37% más de carga que el año anterior”.
Estos resultados pavimentan el camino hacia la próxima licitación del puerto para el período 2030-2059, cuyo foco apuntará a fortalecer el flujo bidireccional del comercio exterior. Bajo esa premisa, la ejecutiva comentó que “estamos trabajando junto al concesionario para atraer más carga agroindustrial de Ñuble y Maule hacia los puertos del Biobío", proyectando además "consolidar nuestra posición en industrias relevantes para la macrozona, como la del salmón”.
Estamos trabajando junto al concesionario para atraer más carga agroindustrial de Ñuble y Maule hacia los puertos del Biobío.
Para dar un impulso a las importaciones, aseguró que la capacidad de “la macrozona sur, donde vive un porcentaje importante de población, es amplia para consolidar carga”. Esto se sustenta en la flexibilidad de la infraestructura local, ya que “nuestros terminales son multipropósito y pueden atender distintos tipos de carga, como graneles, automóviles, carga de proyecto y carga general”, garantizando la operatividad de los flujos internacionales en el segmento de contenedores mediante la presencia de servicios regulares de las principales navieras.
Liderazgo femenino
A la par de las exigencias comerciales y operativas, Palacios ha establecido como eje la equidad de género dentro de un rubro históricamente masculinizado. Puertos de Talcahuano cuenta actualmente con una mayoría femenina en su directorio, un hito que, según la presidenta, no obedece a una señal aislada, sino al trabajo sostenido en el tiempo.
La empresa estatal se audita anualmente y está certificada desde 2021 en la Norma Chilena de Igualdad de Género y Conciliación (NCh 3262:2021). Además, mantiene una participación activa en el Programa Buenas Prácticas Laborales con Equidad de Género de SernamEG. El propósito de la ejecutiva es expandir este estándar hacia todo el ecosistema logístico regional mediante la Comlog, inspirando a que más mujeres, desde escolares hasta profesionales universitarias, vean en el sector marítimo-portuario una opción atractiva de desarrollo.
“En sectores históricamente masculinizados, la igualdad no ocurre sola. Hay que impulsarla con medidas concretas, continuidad y convicción”, puntualizó.