Sin grandes cambios cerró el dólar-peso este viernes, día en que los precios del cobre se recuperaron enérgicamente, pero la divisa siguió apoyada en un firme escenario de tasas de interés estadounidenses.
El tipo de cambio borró una caída inicial a $ 974, para cotizar finalmente plano a $ 978,7 antes del fin de semana largo por el feriado del lunes en Chile.
Después de incluso haber alcanzado los $ 995 en la mañana de este lunes, el dólar registró una caída de $ 11,9 a nivel semanal. Eso significa que rompió con ocho semanas consecutivas al alza, según el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
Respaldo cuprífero
El dollar index se estabilizaba, mientras los rendimientos del Tesoro estadounidense tendían a subir, conducidos por los tramos cortos. Mientras, en la Bolsa de Metales de Londres, los futuros del cobre subían 1,7% a US$ 6,6 por libra, su mayor precio en dos semanas.
Los inventarios del metal en China han estado a la baja, y el reabastecimiento tendría lugar en las próximas semanas, tras el largo feriado que el país acaba de dejar atrás. Esto, mientras posibles aranceles de Estados Unidos y la actual huelga en Minera Centinela siguen respaldando al commodity, según analistas.
Mientras tanto, el petróleo Brent transó sin dirección específica en la zona de US$ 105 por barril, después de que este jueves los precios subieron con fuerza por reportes de que la Casa Blanca está evaluando la posibilidad de retomar la guerra a gran escala contra Irán.
Más tarde, Donald Trump dijo que Washington no atacaría a Irán antes de las elecciones de mitad de mandato, agendadas para el 3 de noviembre, y citó "conversaciones productivas" con Teherán, noticias que habían contribuido a la relajación de los costos energéticos.
"El peso chileno ha exhibido un marcado debilitamiento, alineado transversalmente con el deterioro de sus variables fundamentales", publicó Bci Estudios en su reporte semanal, citando la compresión de los términos de intercambio y los mayores premios por riesgo, entre otros factores.
Sin embargo, el banco espera una corrección a la baja del dólar-peso, ya que actualmente estaría marcando "un desalineamiento respecto de su valor fundamental". Por ello, prevé una corrección a la baja, y proyecta "una paridad de $ 930 al cierre de año y de $ 905 para el próximo".
El escenario base planteado por los economistas de Bci asume una moderación en la presión de las tasas de interés externas y una mejora en las perspectivas locales, apoyadas por un crecimiento económico más cercano a 3%.