Los inversionistas globales compraron acciones este viernes, al calmarse el último sobresalto respecto de la inteligencia artificial, y mientras los precios de la energía parecieron haber encontrado un nuevo equilibrio.
El MSCI IPSA cerró con un alza de 0,2% hasta los 11.043,36 puntos, lo que implica una subida de 1,2% en el conjunto de los cinco últimos días, previo a un fin de semana largo por el feriado del lunes en Chile.
Quiñenco (4,5%) y Copec (3,3%) estuvieron a la cabeza del ranking de ganancias del IPSA, y contribuyeron de forma relevante a asegurar este saldo positivo del indicador. Eso sí, los montos transados fueron bajos, con solo $ 136.700 millones entre todas las acciones nacionales.
Bolsas internacionales
El Bovespa (1,4%) de Sao Paulo volvió a liderar las alzas de Latinoamérica, y se dirigía a completar un alza de casi 9% en una semana estelar para las acciones brasileñas, que recibieron una fuerte demanda por el resultado de la primera vuelta presidencial.
Wall Street, por su parte, aminoró el golpe sufrido en la víspera por la noticia de que OpenAI ha facturado menos de lo inicialmente previsto por la compañía. El Dow Jones creció 0,8%, y el Nasdaq con el S&P 500 sumaron 0,6% al cierre de la jornada, distinto a las ventas -moderadas- que sufrieron los bonos del Tesoro. Así, el S&P 500 completó una semana alcista.
Según la encuesta de la Universidad de Michigan, la confianza del consumidor estadounidense cayó algo más de lo previsto, pero la composición sorprendió al mercado en distintos sentidos. Mientras la fuerte caída del componente "situación actual" arrastró al índice principal, el de expectativas futuras subió inesperadamente. Asimismo, la expectativa de inflación a corto plazo fue un poco más suave de lo previsto.
Previamente, en Europa, el FTSE 100 (1,1%) de Londres y el continental Euro Stoxx 50 (0,8%) tuvieron una buena sesión, y en esta geografía sí hubo demanda por bonos soberanos. En cuanto a la jornada asiática, el favorito fue el hongkonés Hang Seng (1,8%).
El petróleo Brent se estabilizó en niveles de US$ 105 por barril, tras borrar sus caídas de la primera mitad de la jornada, y así retiene los precios logrados con las fuertes ganancias del jueves, por reportes de que la Casa Blanca está evaluando la posibilidad de retomar la guerra a gran escala contra Irán.
Más tarde, Donald Trump dijo que Washington no atacaría a Irán antes de las elecciones de mitad de mandato, agendadas para el 3 de noviembre, y citó "conversaciones productivas" con Teherán, noticias que había contribuido a la relajación de los costos energéticos.