La Bolsa de Santiago retrocedía un poco este martes, en línea con la debilidad de Wall Street y otros mercados de referencia, frente al persistente aumento de las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos.
Temprano, el MSCI IPSA había operado al alza. Sin embargo, pasado el mediodía el índice caía 0,3% a 11.109,84 puntos, presionado por Banco de Chile (-1,8%), Copec (-1%) y Falabella (-0,8%), entre otros. La bolsa chilena viene de caer por tercera sesión y cerrar en mínimos de seis semanas. Además, la última baja del IPSA en dólares lo hizo borrar por completo sus avances de 2026.
Las bolsas de Brasil, Colombia y Argentina caían de forma similar. En Wall Street, el Dow Jones perdía 0,5%, el S&P 500 bajaba 0,1% y el Nasdaq se estabilizaba, mientras los rendimientos del Tesoro a 10 y 30 años alcanzaban nuevos máximos desde 2007 y 2002, respectivamente. Las ventas también afectaron a buena parte de Europa, mientras que Asia registró desempeños mixtos.
Confianza en juego
La confianza de los consumidores estadounidenses mostró un sorpresivo declive, según la encuesta que el Conference Board publicó esta mañana. El índice principal cayó a 81,9 puntos, lo que representa su menor nivel desde 2014 y está muy por debajo de los 89 que se esperaban.
Otro reporte mostró que las ofertas de empleo de agosto resultaron ser menores de lo esperado, aunque desde una serie anterior revisada al alza. Los inversionistas están a la espera del reporte de septiembre con las nóminas no agrícolas, agendado para este viernes.
Mientras, el petróleo Brent caía 1% a US$ 104,3 por barril, tras el anuncio de una liberación de 40 millones de barriles de las reservas estratégicas de crudo estadounidense.
Según reportes, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se reunió con mediadores qataríes este lunes en Nueva York, y dijera que este martes espera una respuesta de la parte estadounidense, con miras a lograr un acuerdo para terminar con estos siete meses de conflicto.
La propuesta de Teherán contempla un plazo de unos cuatro a cinco días para que Washington descongele sus fondos, levante sanciones sobre su petróleo y termine con el bloqueo naval a sus puertos. A cambio, la república islámica reabriría el estrecho de Ormuz y en siete días se retomarían las conversaciones nucleares.