Por Ivan Levingston y Oliver Barnes
Londres / Nueva York
Las fusiones y adquisiciones alcanzaron niveles récord en la primera mitad del año, a medida en que las empresas superaron la guerra y la volatilidad del mercado para concretar más mega operaciones que nunca.
Según datos del London Stock Exchange Group, en los primeros seis meses del año se acordaron fusiones y adquisiciones por valor de US$ 2,8 billones (millones de millones) a nivel mundial, lo que supone un aumento del 49 % con respecto al mismo periodo de 2025.
Según los expertos en fusiones y adquisiciones, la administración del Presidente estadounidense Donald Trump ha contribuido a impulsar el aumento de las transacciones s al reducir las salvaguardias antimonopolio, mientras que las empresas y los inversionistas han recurrido a las adquisiciones hostiles en un intento por adaptarse a los cambios económicos impulsados por el auge de la inteligencia artificial.
“Nos encontramos en un entorno de mayor propensión al riesgo, donde es posible cerrar acuerdos”, afirmó Ben Goodchild, socio de Paul Weiss. “Los directorios están analizando todas sus opciones, incluidas las transacciones que se realizan una vez cada ciclo económico”.
Entre las operaciones más destacadas de este año se encuentra la fusión de Dominion Energy con NextEra Energy para crear un gigante estadounidense de servicios públicos valorado en US$ 420.000 millones, en el marco de una oleada de adquisiciones impulsada por el creciente uso de la IA y la consiguiente demanda de energía en los centros de datos.
La carrera por ganar la batalla de la IA también impulsó la adquisición por parte de SpaceX de Cursor, una herramienta de ayuda a la programación, por US$ 60.000 millones en acciones, poco después de su histórica salida a bolsa, lo que contribuyó a convertir al sector tecnológico en el más activo en cuanto a fusiones y adquisiciones.
Según LSEG, cuyos datos se remontan a 1980, este año se ha registrado un número récord de 47 transacciones por un valor superior a los US$ 10.000 millones, lo que supone un aumento del 62% con respecto al mismo periodo del año pasado.
Los US$ 2,83 billones en transacciones registradas en la primera mitad del año superaron el total de US$ 2,74 billones de la primera mitad de 2021, cuando la actividad de fusiones y adquisiciones se recuperó tras la caída provocada por la pandemia.
La racha de adquisiciones culminó el lunes con la fusión en efectivo y acciones de Martin Marietta Materials con el proveedor de piedra caliza Lhoist North America por valor de US$ 3.500 millones, y la adquisición por parte de Rocket Lab del operador de satélites Iridium Communications por US$ 8.000 millones.
Entre otras operaciones destacadas, cabe mencionar el acuerdo de Fox Corporation por US$ 22.000 millones para comprar el fabricante de dispositivos de streaming Roku y una serie de adquisiciones estratégicas en el sector biotecnológico, en un contexto en el que las grandes farmacéuticas buscan nuevos fármacos.
“En los direcxtorios existe una marcada tendencia a la acción”, afirmó Charlie Bouckaert, director global de fusiones y adquisiciones de JPMorgan Chase. “Las empresas comprenden que la inacción conlleva sus propios riesgos y que el imperativo estratégico de actuar supera cada vez más la incertidumbre”.
Tras la tecnología, los sectores de energía y electricidad, y el sector industrial fueron los más activos en cuanto a fusiones y adquisiciones. Las empresas de sectores menos activos recurrieron a las fusiones y adquisiciones tanto para posicionarse y beneficiarse del desarrollo de la IA como para adoptar una postura defensiva en un mercado en el que los inversores se sienten cada vez más atraídos por las grandes empresas.
“En términos generales, la IA -es decir, la industria de la IA, o las industrias donde la IA está creando oportunidades o las industrias que están siendo transformadas por la IA- está impulsando gran parte del mercado”, dijo Sarkis Jebejian, socio de Kirkland & Ellis.
El auge de las grandes operaciones hizo que el valor total de las adquisiciones acordadas aumentara a pesar de una disminución del 9 % en el número de transacciones, que cayó al nivel más bajo desde 2020. El número de adquisiciones de menor envergadura disminuyó debido a los mayores riesgos vinculados a la volatilidad de los precios de la energía y a la amenaza de que la IA perturbe los modelos de negocio de las empresas.
El repunte de la actividad ha generado una bonanza en materia de comisiones para los bancos de inversión, y Goldman Sachs se perfila como el mayor beneficiario, tras haber asesorado en operaciones por valor de más de un billón de dólares.
Estados Unidos y Europa impulsaron este auge, con un aumento del valor de las transacciones del 77 % y el 105 %, respectivamente. Las operaciones en Asia-Pacífico disminuyeron aproximadamente un 2,4 % con respecto al mismo período del año anterior. El volumen de transacciones en Europa cayó un 14,2 %, debido al fuerte impacto de la guerra con Irán en la región.
“Existe una diferencia entre el nivel de actividad en Estados Unidos y fuera de Estados Unidos. Los niveles de confianza en Estados Unidos no se han visto afectados, mientras que en Europa sí se ha producido un impacto significativo en el volumen de transacciones”, afirmó Nick Rumsby, colíder del área de derecho corporativo para EMEA en el bufete Cleary Gottlieb.
Entre las principales operaciones en Europa se encuentran la fusión de la división de alimentación de Unilever con el fabricante estadounidense de especias y salsas McCormick, valorada en US$ 66.000 millones, y la batalla por el control en curso en Italia para adquirir el banco más antiguo del mundo, Monte dei Paschi di Siena.
El Reino Unido, en particular, ha destacado por un aumento considerable de adquisiciones extranjeras, ya que los compradores internacionales se centran en empresas que cotizan en la bolsa de Londres para aprovechar un descuento percibido en su valoración, siendo los grupos industriales considerados especialmente atractivos.
“Si nos fijamos en el mercado británico en particular, sigue existiendo la sensación de que muchas empresas están infravaloradas en comparación con sus competidoras en Estados Unidos”, dijo Rumsby.
Las fusiones y adquisiciones en las que participaron grupos respaldados por capital privado aumentaron un 54%, hasta alcanzar los US$ 601.000 millones, lo que supone una señal positiva para el sector, que busca desprenderse de activos por valor de billones de dólares.
“Creo que esta oportunidad para realizar transacciones se mantendrá durante la mayor parte de 2027”, afirmó Steve Baronoff, presidente de Fusiones y Adquisiciones Globales de Bank of America. “Actualmente, la opinión en los consejos de administración es: ¿estamos pasando algo por alto? Estamos atravesando un período en el que se dice que es el momento de ser audaces”.