Anthropic advirtió formalmente a los inversionistas de que su tecnología podría plantear "riesgos existenciales para la humanidad", según se recoge en el esperado prospecto de su oferta pública inicial (OPI), distribuido recientemente entre un grupo reducido de socios.
La empresa emergente de IA, valorada en cerca de US$ 1 billón (millón de millones) y dirigida por Dario Amodei, dedicó casi un tercio de su extenso documento de registro (formulario S-1) a detallar los "factores de riesgo", incluida la capacidad de los modelos de IA —cada vez más avanzados— para manipular, chantajear y mostrar otros comportamientos impredecibles.
Anthropic también expuso riesgos más convencionales, como la extrema concentración de su cartera de clientes: cerca de una cuarta parte de sus ingresos del año pasado provino de solo dos clientes, según personas familiarizadas con el documento.
Estas advertencias extraordinarias en la sección de riesgos añaden complejidad al desafío que enfrentan los inversores de los mercados públicos a la hora de valorar a esta empresa líder estadounidense en IA, ante la que se perfila como la OPI de mayor valor de la historia.
La compañía creadora de Claude también ofreció a los inversionistas una visión más clara de los elevados costos asociados al desarrollo de modelos de IA de última generación, de cara a su salida a bolsa, prevista para este otoño en el Nasdaq.
Anthropic anunció que planea invertir US$ 518.000 millones en servicios en la nube, computación e infraestructura durante los próximos años para respaldar su rápido crecimiento.
Advertencias ensombrecen optimismo
Los inversionistas que respaldan el laboratorio de IA confían en que Anthropic pueda salir a bolsa con una valoración superior a los US$ 2 billones —más del doble de la cifra alcanzada en su última ronda de financiación en mayo y por encima de los US$ 1,78 billones logrados por SpaceX, la empresa de Elon Musk, en junio—, basándose en su extraordinario ritmo de crecimiento para justificar este optimismo.
Sin embargo, la preocupación por los riesgos que plantea la IA amenaza ahora con empañar ese optimismo, después de que empleados actuales y antiguos de Anthropic lanzaran advertencias públicas sobre cómo una IA fuera de control podría acabar con la humanidad en el plazo de una década.
La semana pasada, Amodei declaró ante el Consejo de Seguridad de la ONU que "la IA podría amenazar a la humanidad y que constituía «el problema de seguridad global más importante al que se enfrenta el mundo hoy en día".
Este mes, el máximo responsable de Anthropic ha encabezado llamamientos públicos para «modular el ritmo de avance» en la frontera del desarrollo de la IA. Su gran rival en OpenAI, Sam Altman, junto con Musk, respaldaron las propuestas de Amodei sobre la cooperación del sector para ralentizar el desarrollo y reforzar las medidas de seguridad, en un inusual momento de unidad.
La inquietud por la seguridad ha aumentado tras una serie de incidentes de ciberseguridad de gran repercusión en los que "agentes" de IA vulneraron sistemas externos. La semana pasada, OpenAI reveló que sus herramientas habían hackeado "decenas" de sitios externos, incluidos los de gobiernos.
El lunes, la empresa creadora de ChatGPT descartó sus planes de lanzar su modelo más reciente el mes que viene, alegando motivos de seguridad.
El folleto informativo de Anthropic también reveló detalles sobre su desempeño financiero previo y sus estructuras de gobernanza; información que fue publicada inicialmente por Reuters y confirmada al Financial Times por varias personas que tuvieron acceso al documento.
Anthropic declinó hacer comentarios.
La empresa registró una pérdida operativa superior a los US$ 8.000 millones el año pasado al aumentar su gasto en potencia de cálculo, según informó a los inversores. Sus ingresos se multiplicaron por 12 hasta alcanzar casi US$ 4.600 millones el año pasado. No obstante, los crecientes costes de los recursos informáticos necesarios para entrenar y ejecutar sus modelos elevaron los gastos operativos a casi US$ 13.000 millones.
El grupo ha cerrado acuerdos para asegurarse potencia de cálculo de socios como Google, SpaceX y varias empresas de menor tamaño.
Tanto los gastos como los ingresos de Anthropic han aumentado considerablemente este año. Los ingresos del segundo trimestre ascendieron a US$ 11.500 millones, y la empresa va camino de registrar su segundo trimestre consecutivo de beneficio operativo, aunque bajo criterios ajustados.