Hoy entrará en plena aplicación la etapa final de la reducción de la jornada laboral en Colombia, conforme a lo dispuesto en la Ley 2101 de 2021.
Durante el primer semestre del año, entre el 1 de enero y el 14 de julio de 2026, la jornada máxima legal era de 44 horas semanales. Sin embargo, a partir de hoy entra en la etapa final de la reforma: la jornada se reduce a 42 horas semanales, sin disminución salarial ni de derechos adquiridos.
Se trata de la tercera y última etapa de una reforma impulsada por el saliente gobierno de Gustavo Petro. Su entrada en vigencia comenzó el 15 de julio de 2023.
“Veníamos con una jornada laboral de 48 horas. El primer año, según esa ley, implicó una reducción de 48 a 46 horas; el segundo, de 46 a 44. Y este último año, a partir del 15 de julio, la jornada laboral en Colombia quedará en 42 horas semanales”, afirmó Antonio Sanguino, ministro de Trabajo.
Aunque el salario no se reduce, la jornada más corta sí tiene efectos directos sobre los costos laborales. Para los empleadores, el valor de la hora ordinaria aumenta.
“Sí implica un aumento en los costos, porque las empresas deben mantener el salario de los trabajadores por menos horas trabajadas. Cubrir la carga operativa puede exigir nuevas contrataciones o el pago de horas extras”, advirtió Nicolás Rico Álvarez, socio de Scola Abogados.
Recargos y horas extra
Si una empresa necesita operar en días festivos, el costo será mayor. Los recargos por trabajo dominical y festivo aumentarán de forma gradual.
Según Rico, el recargo por trabajar un festivo llegará a 90% y, desde julio de 2027, será de 100%, es decir, el día se pagará al doble. Además, si se supera la jornada ordinaria, deberán reconocerse horas extras diurnas o nocturnas.
En cuanto a las horas extras, artículo 14 de la Ley, denominado Límite al Trabajo Suplementario, señala que en ningún caso podrán exceder dos horas diarias.
“Colombia venía de una de las jornadas laborales más largas del mundo. Bajar a 42 horas semanales, sin afectar el salario ni las prestaciones, mejora la conciliación y la salud laboral”, señaló Juliana Morad, directora del Observatorio Laboral de la Universidad Javeriana.
Nuevo feriado
A la reducción de la jornada laboral también se suma un nuevo festivo en el segundo semestre. Con ello, habrá 72 horas menos de trabajo. En la práctica, la jornada efectiva será cercana a 40 horas semanales, al combinar la reducción de la jornada legal con los 19 festivos del calendario.
Es decir, durante el primer semestre de 2026 el máximo de horas trabajables era de 44 semanales que, multiplicadas por las 26 semanas previas al ajuste, equivalen a 1.144 horas. Con la nueva jornada de 42 horas semanales, el segundo semestre suma 1.092 horas, para un total anual de 2.236.
Si se toma como referencia una jornada diaria de ocho horas, los 19 festivos representan 152 horas que no se trabajan durante el año. Al descontarlas, las horas efectivas de trabajo se reducen a 2.084. Divididas entre las 52 semanas del año, el resultado es un promedio cercano a 40 horas efectivas de trabajo por semana.
“Estamos hablando de una serie de decisiones de política pública que mejoran de conjunto los ingresos de los trabajadores y hacen que participen de una mejor manera de la plusvalía y de las ganancias en los procesos productivos”, señaló el ministro Sanguino.
Las empresas ya empezaron a comunicar sus decisiones sobre los horarios, no solo para mitigar los costos laborales, sino también para hacer más productivos a sus empleados.