Los precios del petróleo se dispararon en torno a 9% este lunes, en su mayor alza diaria desde mayo de 2020, luego de que el Presidente Donald Trump anunciara que reinstalará el bloqueo estadounidense en el estrecho de Ormuz y el Comando Central (Centcom, su sigla en inglés) confirmara que este lunes "inició la tercera noche consecutiva de ataques contra Irán, bajo las órdenes del Comandante en Jefe".
"Estamos restableciendo el BLOQUEO A IRÁN -llamado así porque solo impide la entrada o salida de los barcos o clientes de Irán", sostuvo en Truth Social, destacando que para el resto de los países la vía marítima permanecerá abierta, contradiciendo a las autoridades de la nación persa. "El estrecho de Ormuz está ABIERTO y permanecerá ABIERTO, con o sin Irán (...) todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del estrecho", escribió en su red social.
Además de esta medida, que vulnera el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio, el mandatario dio un giro en su retoríca de defensa del libre tránsito por Ormuz, planteando peajes a cambio de la seguidad brindada por Washington. "A partir de ahora, Estados Unidos será conocido como 'EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ'; no obstante, y en aras de la EQUIDAD, se le reembolsarán -mediante una tasa del 20 % sobre toda la carga transportada- los costos necesarios para garantizar la seguridad y protección de esta zona del mundo tan volátil", señaló.
Más temprano, en entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense se había pronunciado en la misma línea. "Vamos a quedarnos con el estrecho y probablemente lo gestionaremos. Nos convertiremos en los guardianes del estrecho. Quizá lo llamemos el ángel de la guarda del estrecho. Y deberíamos recibir una compensación por ello", señaló.
US$ 83,3 el barril cerró el WTI este lunes.
"Vamos a protegerlo. Nos van a pagar por protegerlo, y mucho dinero", precisó el tituar de la Casa Blanca. "Nos van a reembolsar, porque los demás países son muy ricos. Están de nuestro lado, y no se puede esperar que hagamos eso a cambio de nada".
Frente a esta declaraciones, el centro de mando militar de Irán, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, señaló que Teherán no permitirá bajo ningún concepto que Estados Unidos interfiera en la gestión del estrecho, su principal punto de influencia.
“Las fuerzas armadas iraníes se enfrentarán con firmeza a cualquier interrupción o inseguridad en el paso de buques comerciales y petroleros” por parte del ejército estadounidense fuera de las “rutas designadas por el ejército iraní y sin su autorización”, declaró un vocero.
En tanto, el mandatario estadounidense adelantó que vendrían más agresiones. "Teníamos un acuerdo. Era un acuerdo cerrado, y luego lo rompieron. Siempre lo rompen. Hemos tenido diez acuerdos con esta gente, así que vamos a golpearlos muy duro".
EEUU será “el guardián del estrecho de Ormuz” y cobrará una tasa de 20% sobre toda la carga transportada para reembolsar el costo de garantizar su seguridad, según Trump.
Alerta en el mercado
Las declaraciones de Trump intensificaron los avances de los precios del crudo. El crudo Brent subió 9,6%, hasta situarse en US$ 83,3, mientras que el WTI avanzó 9,4%, hasta alcanzar los US$ 78,1 el barril.
"Las empresas navieras están adoptando un enfoque cauteloso y los movimientos de entrada se han ralentizado debido al aumento de las preocupaciones en materia de seguridad", señalaron los analistas de ANZ.
En tanto, el jefe de estrategia de commodities de ING, Warren Patterson, señaló en un informe públicado este lunes que "es evidente que el riesgo reside en que esto escale hasta alcanzar los niveles vistos al principio de la guerra, donde los países vecinos y su infraestructura energética también fueron blanco de ataques".
Por su parte, la analista de mercados de la app de inversiones XTB, Emanoelle Santos, planteó que "el mercado está revalorizando simultáneamente dos primas de riesgo distintas: la prima geopolítica clásica, con la probabilidad de una disrupción física del suministro por la escalada militar, y una prima nueva de costo estructural, derivada del peaje que, de aplicarse, encarecería el transporte independientemente de que el estrecho siga operativo o no".
De todas maneras, la experta platea quela segunda prima que referencia "enfrenta obstáculos serios de derecho internacional y de viabilidad práctica, lo que sugiere que buena parte del componente peaje podría ser ruido especulativo de corto plazo". En ese marco, Emanoelle destaca que el principal riesgo proviene de "si Irán responde con represalias que reduzcan el tránsito real".
De hecho, el presidente del Canadian Institute for International Law Expertise, Abbas Poorhashemi, ahondó recientemente en este asunto en su paper titulado "Perspectivas jurídicas sobre la posibilidad de imponer aranceles y tasas en el estrecho de Ormuz", consignando que la interpretación mayoritaria entre las potencias marítimas y buena parte del dereho del mar sostiene que no se pueden imponer peajes únicamente por permitir el tránsito.
Eso sí, la docttrina legar admite el cobro por servicios concretos efectivamente prestados, como los de pilotaje o asistencia a la navegación, asistencia de emergencia, coordinación marítima o protección ambiental, siempre que no exista discriminación entre los usuarios.
La formulación utilizada por Trump, aunque carente de detalles, parece apuntar precisamente a esa excepción, al presentar la tasa como una compensación por servicios de seguridad y no como un peaje por navegar. Sin embargo, su sustento jurídico resulta discutible, dado que EEUU no es un Estado ribereño de Ormuz ni ejerce una administración reconocida sobre el estrecho, por lo que debería justificar no solo que presta un servicio efectivo, sino también la autoridad legal para exigir ese pago de manera unilateral.