El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó este viernes que en septiembre se crearon 29.000 puestos de empleo, cifra que queda muy por debajo de los 133.000 del mes anterior y de los 90.000 estimados por el consenso de economistas consultados por Reuters.
Además de esta debilidad en septiembre, el Departamento de Trabajo realizó una revisión a la baja de las cifras de creación de empleo para los dos meses previos. La Oficina de Estadística Laborales (BLS, su sigla en inglés) precisó que en julio las nominas cayeron en 10.000, frente a la creación de 21.000 puestos informada anteriormente. En tanto, en agosto se aplicó una revisión a la baja de 29.000 empleos.
En ese contexto, la tasa de desempleo subió del 4,1% al 4,2% en septiembre, según la misma institución. Los salarios medios por hora tuvieron un aumento de 0,1% en septiembre, situando el incremento interanual en un 3% cuando se preveía un incremento del 0,3 y 3,1% respectivamente, las cifras más bajas desde 2021.
La economista jefe de Navy Federal Credit Union, Heather Long, describe que pese a que el crecimiento salarial cayó a un mínimo de 5 años y “está siendo completamente anulado por la inflación”, el mercado laboral sigue “estable”.
El jefe de estrategia de inversiones de Franklin Templeton, Jeff Schulze, coincide con Long, “el informe de hoy sobre el mercado laboral, que muestra una debilidad en el sector, demuestra que el mercado laboral está en ebullición, no en llamas”, afirmó.
Gran parte del aumento mensual de empleo provino del sector de la salud, que sumó 17.000 trabajadores, seguido por la construcción que aumentó en 11.000 nuevos puestos y la industria manufacturera, con 9.000 empleos adicionales.
En medio de preocupaciones por el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral, los sectores que registraron las reducciones más importantes fueron el empleo público, con 17.000 puestos menos, los servicios de trabajo temporal experimentaron un descenso de 11.000 empleos y los servicios de información perdieron 10.000. Las actividades financieras también tuvieron una caída de 7.000 empleos.
Implicancias para la decisión de la Fed
Los futuros de Wall Street reaccionaron con leves alzas -de 0,8% en el S&P y de 0,9% en el Dow Jones-, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron 5 puntos básicos, hasta el 5,176%, señales de que el mercado interpretó que las cifras favorecen una pausa en el alza de tasas de la Fed.
El analista de mercados de XTB, Felipe Oyarzún, señaló que esta disminución pronunciada, sumada a la revisión a la baja de los meses anteriores, refuerzan “la idea de que el mercado laboral está perdiendo fuerza después de haber mostrado una mayor solidez durante buena parte del año”.
“Para la Reserva Federal, este escenario reduce la presión por seguir subiendo tasas en el corto plazo, aunque todavía no cierra completamente esa discusión mientras la inflación siga elevada”, indicó.
De esta manera, los mercados ahora esperan que la próxima subida de tasas se posponga desde la reunión del 27 y 28 de octubre hasta la del 8 y 9 de diciembre.
El analista de mercado de Capitaria, Agustín Vargas, estima que esta es “la primera señal clara de que el mercado laboral norteamericano está perdiendo tracción”. Sin embargo, también advirtió que “una sola lectura débil de empleo” no cierra el ciclo restrictivo de la Fed.
“La Fed ha estado esperando señales de desaceleración, pero un mes no hace tendencia. Tendríamos que ver reportes similares en octubre y noviembre para confirmar que el cambio es estructural”, explicó, añadiendo al panorama las tensiones geopolíticas que siguen siendo un “riesgo latente”.
Según el jefe de estrategia global de Principal Asset Management, Seema Seema Shah, "el IPC sigue siendo el dato decisivo, pero los datos de hoy abogan por la paciencia, no por el pánico. La Fed necesita ver una reaceleración de la inflación, no solo resiliencia en el crecimiento, para justificar otra subida este año".
En contraste a la Reserva Federal, que por ahora puede prescindir de una subida de tipos en la siguiente reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el Banco Central Europeo (BCE) se enfrenta a una inflación que no da señales de caer. Eurostat informó este mismo viernes un alza interanual de 3,8% en los precios, un máximo de tres años con el que marcó el séptimo mes consecutivo sobre el objetivo del central de 2%.