En el 77º aniversario de la fundación de la República Popular China, el Presidente Xi Jinping afirmó que “la economía de nuestro país ha avanzado pese a las presiones”, para luego instar a redoblar esfuerzos para alcanzar los objetivos anuales. “Debemos persistir en el principio general de buscar el progreso garantizando al mismo tiempo la estabilidad, e implementar plena y fielmente la nueva filosofía de desarrollo”, señaló.
Sus declaraciones llegan después de que el Consejo de Estado de China anunciara esta misma semana que “pondrá en marcha un paquete de políticas adicionales prácticas y eficaces” para lograr las metas económicas del año, ya que “problemas emergentes” de la economía requieren que el gobierno “intensifique los ajustes contracíclicos”, indicó el gabinete en un comunicado.
El trimestre pasado, la economía del gigante asiático registró su peor desempeño en tres años, con el Producto Interno Bruto (PIB) creciendo un 4,3% interanual, bajo el límite inferior del rango objetivo de entre el 4,5% y el 5%.
“Debemos persistir en el principio general de buscar el progreso garantizando al mismo tiempo la estabilidad, e implementar plena y fielmente la nueva filosofía de desarrollo”, dice Xi Jinping.
Batería de estímulos
En este contexto el gobierno chino presentó su mayor esfuerzo de estímulo económico desde 2024 en un plan que contempla subsidios hipotecarios, la ampliación de los préstamos del banco central para tecnología, infraestructura y otros sectores, entre otras medidas.
El economista jefe para China de Pantheon Macroeconomics, Duncan Wrigley, estimó que este paquete “debería impulsar el crecimiento lo suficiente como para alcanzar el extremo inferior del rango”. Sin embargo, “no resolverá los desequilibrios estructurales de China, con una demanda interna débil y una alta dependencia de las exportaciones”, añadió.
Para impulsar la débil demanda doméstica, el ministro de Finanzas, Lan Fo’an informó que a partir de este jueves 1 de octubre, las autoridades deberán “ampliar el alcance de los subsidios a los intereses, incorporar más organismos ejecutores y aumentar moderadamente los límites de financiación para liberar aún más el potencial de consumo y catalizar la inversión privada”.
En concreto, el ministerio subvencionará un 1% de la tasa de interés de préstamos hipotecarios por bancos durante un máximo de cinco años. El monto máximo del préstamo que puede optar a este subsidio es de 1 millón de yuanes (US$ 149.000) por hogar, donde el gobierno central aportará el 90% de los fondos y el 10% restante estará a cargo de los gobiernos locales.
“El objetivo principal es utilizar los limitados fondos fiscales para beneficiar a un mayor número de compradores de vivienda con necesidades reales e inmediatas”, indicó la nota publicada en el sitio web del ministerio.
Otras políticas como la utilización de las cuotas de bonos de los gobiernos locales no utilizadas de años anteriores podrían implementarse para fortalecer presupuestos y la inversión.
Por otra parte, el Banco Popular de China (PBOC) redujo la tasa de interés de los préstamos suplementarios garantizados (PSL, en inglés) del 1,75% al 1,5% con el objetivo de apoyar a seis redes principales: suministro de agua, redes eléctricas, centros de datos, redes de comunicaciones de última generación, oleoductos subterráneos y redes logísticas. Estos préstamos permiten al PBOC enviar créditos de bajo costo a los bancos de política pública de China.
Abastecimiento de combustibles
Por otra parte, con los conflictos en Irán y Ucrania provocando disrupciones en el suministro de energía global y encareciendo los precios de los combustibles, Beijing optó por frenar exportaciones de combustible durante octubre para resguardar su abastecimiento doméstico.
De acuerdo con información de Reuters, el pasado miércoles la petrolera estatal PetroChina canceló varios envíos de petróleo y combustible para aviones previstos para este mes, mientras que otra refinería –Zhejiang Petrochemical Corp (ZPC)– no programó nuevos cargamentos para la semana de celebración por el Día Nacional de China, que se extiende del 1 al 7 octubre.
Esto ocurre luego del ajuste de precios del petróleo refinado informado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) –el principal órgano de planificación económica de China–, que instruyó un aumento de 395 yuanes (cerca de US$ 59) por tonelada, cuando deberían haber tenido un alza de 830 yuanes (en torno a US $ 123) debido a las “considerables” fluctuaciones en el mercado.
Según consignó la CNDR en su sitio web, “PetroChina, Sinopec, CNOOC y otras empresas procesadoras de petróleo crudo deben organizar la producción y el transporte de productos petrolíferos refinados para garantizar un suministro estable al mercado y aplicar estrictamente las políticas nacionales de precios”.
Sinopec Group –correspondiente a la China Petrochemical Corporation– es la empresa de refinación de crudo más grande a nivel mundial, mientras que China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) es la mayor productora de petróleo y gas natural en alta mar de China.
De acuerdo con JCL International, a mediados de septiembre las reservas de gasolina de las empresas estatales chinas cayeron un 2,9%, su nivel más bajo desde 2022. Las reservas de diésel, en tanto, disminuyeron un 2,4%, su nivel más bajo en 15 meses.