La expansión de Cencosud en el negocio supermercadista continúa. Este miércoles, el grupo controlado por la familia Paulmann informó que, a través de su filial Cencosud Brasil Comercial Ltda., firmó un acuerdo para adquirir el 100% de las operaciones de St. Marche, cadena de supermercados con presencia en el estado de São Paulo.
Según explicó la compañía, la operación será financiada mediante la reasignación de capital proveniente de desinversiones realizadas rrecientemente en Brasil.
St. Marche opera 32 tiendas ubicadas en São Paulo y ciudades cercanas, además de contar con un centro de distribución propio de 7.500 metros cuadrados. La cadena tiene un foco premium, centrado en la comercialización de productos frescos y una oferta orientada al segmento de mayores ingresos.
De acuerdo con los antecedentes entregados por Cencosud, en los 12 meses terminados en marzo de 2026, la compañía registró ventas por más de 1.078 millones de reales, equivalentes a aproximadamente US$ 216 millones.
Cabe precisar que el cierre de la transacción quedó sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales para este tipo de operaciones, entre ellas la conclusión del proceso de reorganización judicial que enfrenta el vendedor y la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), organismo encargado de velar por la libre competencia en Brasil.
Desde el mercado, analistas coinciden en que la operación apunta a reforzar la rentabilidad de Cencosud en Brasil más que a ganar escala.
Alicia Larraín, analista de renta variable de MBI, sostuvo que la adquisición es “una señal de la estrategia de Cencosud, priorizando la calidad del activo por sobre el tamaño”. Según explicó, St. Marché es una cadena premium, con clientes de mayor poder adquisitivo, y la compra se financiará con los recursos liberados tras la venta de Bretas. “Es, básicamente, una reasignación de capital de Cencosud a un segmento donde espera poder capturar mayor rentabilidad”.
Macarena Gutiérrez, analista senior de Renta Variable de Credicorp, sostuvo que la adquisición apunta a una “optimización de formatos dentro del portafolio brasileño” de Cencosud. A su juicio, la operación muestra que la compañía se estaría enfocando en “volver a sus básicos”.
Respecto de Brasil, Larraín señaló que la estrategia de Cencosud está “enfocada en rentabilidad por sobre escala”, reasignando capital desde formatos de menor rentabilidad hacia operaciones donde pueda diferenciarse y captar mejores márgenes. Gutiérrez, en tanto, advirtió que “la rentabilidad en Brasil viene saliendo de una situación bien precaria”, aunque con una tendencia positiva en los últimos trimestres, por lo que la clave estará en ver cómo la compra encaja en ese nuevo escenario.
A nivel regional, ambas analistas apuntan a una estrategia más selectiva. Larraín sostuvo que Cencosud se ha movido hacia “una expansión más quirúrgica y menos oportunista que en ciclos anteriores”. Gutiérrez afirmó que la compañía está siendo “más juiciosa en cuanto a crecimiento”, revisando sus operaciones y saliendo de segmentos que “no se traducen positivamente en números”.
Sobre el impacto financiero, las analistas coincidieron en que todavía sería limitado. Para Gutiérrez, “la operación de St Marche es marginal dentro de Cencosud”, aunque su evolución podría entregar señales sobre las prioridades de la compañía. Larraín agregó que el hecho de que la compra se financia con recursos de la venta de Bretas, “en lugar de nueva deuda”, da indicios de “una transacción prudente”.