A tres semanas de haber asumido en el cargo, el nuevo presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, evalúa por estos días las distintas alternativas para mejorar la compleja situación financiera de la estatal y, según confirmaron a Diario Financiero fuentes cercanas al economista, una de las opciones que más analiza es la de vender la participación que tiene la compañía en la mina El Abra o la que posee en Quebrada Blanca… o ambas.
“Efectivamente lo está evaluando, pero aún no lo presenta al directorio”, dijo una de estas personas, que conoce a cabalidad los movimientos de Fontaine. “No es solo El Abra, sino que también estudia la opción de vender Quebrada Blanca”, comentó a este medio otro miembro de su entorno más cercano.
Entre los círculos mineros, la opción de que Codelco salga a vender la participación minoritaria que tiene en algunas minas es algo que se debate hace años. Hoy, con US$ 25.000 millones de deuda, esa posibilidad aparecería para el nuevo mandamás como la vía más rápida para obtener financiamiento, en vista de que históricamente el Estado no reinvierte en la compañía.
El Abra: 49%
Ubicada a 75 km. de Calama, Minera El Abra es una operación de cobre cuya propiedad es un 51% de la estadounidense Freeport McMoRan y 49% de Codelco. Actualmente, inició el proceso para su expansión y presentó justo al inicio del Gobierno un proyecto de US$ 7.500 millones para llevarla adelante.
Justamente dicha iniciativa clave -que elevaría la producción desde las 91 mil toneladas de cobre actuales a más de 300 mil toneladas a partir de 2033- sería una de las principales razones que llevaría a Fontaine a proponer la venta. Esto, porque la estatal tendría que aportar con un financiamiento de unos US$ 3.675 millones del total de la inversión para mantener su 49%. De lo contrario, dicho porcentaje se diluiría. “Y él (Fontaine) lo que más tiene claro es que no pueden seguir endeudándose”, dice otro conocedor de los análisis en curso.
Sin embargo, el mismo proyecto podría ser también una razón para quedarse con este activo, afirman voces de la industria. “El Abra es una oportunidad para Codelco de tener una mina nueva, con un socio confiable y con producción adicional que hoy no tiene a través de sus minas propias”, comenta un exalto mando de la cuprera. “Lo que podría hacer es vender una parte de ese 49%, pero no salir por completo. Además, vender toda su participación no le cambia el destino a la empresa; no mueve la aguja”.
Según los estados financieros de la estatal al 31 de marzo, el valor de su parte en este activo alcanza US$ 826 millones. “No obstante, si se enajena, será el mercado el que determine el valor real”, comenta el experto Álvaro Merino, quien afirma que la medida “podría ser una alternativa para allegar recursos”, pero enfatiza que dicho camino requiere de un exhaustivo análisis.
Quebrada Blanca: 10%
La entrada de Codelco a Quebrada Blanca es reciente: en septiembre de 2024, la gigante de cobre compró el 10% de la mina a Enami por un total de US$ 520 millones. La transacción ayudó a la vendedora a estabilizar su situación financiera, pero generó fuertes críticas desde el gremio Sonami, que cuestionó la transparencia de la venta y el valor asignado al preciado activo. Hoy, su valorización es de US$796 millones, según cálculos de la propia cuprera.
Con casi cinco décadas de historia, la faena ubicada en la Región de Tarapacá es propiedad de Teck (60%), Sumitomo (30%) y Codelco (10%), y parte clave de la fusión entre Anglo American y Teck, donde el objetivo es combinar este yacimiento con su vecina Collahuasi. Como dicho proceso está en curso, Fontaine esperaría que se complete antes de salir a vender, dado que, tras la fusión, el activo subiría de valor.
“Veo lo de Quebrada Blanca más difícil que lo de El Abra, porque si Codelco llega a vender a un valor mayor del que compró a Enami, que imagino que eso buscan, se generaría un escándalo con los gremios de la mediana y pequeña minería. Quizás el diferencial podría dividirse con la Enami, pero legalmente eso no existe ni hay una cláusula que lo diga. Lo veo complejo”, dice un alto ejecutivo.
La llave política
“Hablamos de vender activos físicos (...). En ningún caso, nunca, y cóbrenme la palabra, salir a vender Codelco”, dijo el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hace unos días en el Congreso cuando se le consultó por las intenciones de privatizar la compañía.
Bajo ese mismo prisma trabaja Fontaine y las fuentes de su círculo afirman que lo de El Abra y Quebrada Blanca es “mucho más digerible políticamente”a que ingresen privados a los yacimientos históricos -El Teniente o Chuquicamata- ya que estos requieren de una reforma constitucional con un alto quórum (dos tercios) para cambiar su estructura de propiedad. También es más fácil que vender minas como Gaby. “Eso sería una guerra campal”, zanja un asesor, que reconoce que otra arista de la jugada sería la presión sindical.
De llevarse a cabo, la enajenación de estos activos se anticipa compleja. “Es probable que algunos sectores señalen que los activos de Codelco no se tocan, pero hay que centrar la atención en la sostenibilidad futura de la estatal y si la evaluación pertinente determina que la venta de esos activos contribuye a dicho objetivo, entonces se debería seguir adelante”, sostiene Merino.
Por su parte, el académico de la PUC, Gustavo Lagos, comenta que la venta de participaciones es algo que él mismo ha planteado como una alternativa, pero considera que “existen otras que no comprometen activos que pueden ser muy valiosos en el futuro”. Para él, la respuesta es impopular y requiere de una “conversación honesta a nivel país”: meter capitales externos a la empresa, fondos soberanos de otros países y convertir las divisiones en sociedades anónimas, para que otros contribuyan con los recursos.
Merino agrega: “Codelco debería transformarse en una sociedad matriz que administre las unidades operativas, equivalente a un holding empresarial, para descentralizar la toma de decisiones”.
Las fuentes contactadas para esta nota también afirmaron que Fontaine ha revisado la posibilidad de desprenderse de la participación de Codelco en la recién creada Novandino Litio, la empresa conjunta con SQM. Sin embargo, esto estaría descartado por su dificultad política. Así, otro activo sobre la mesa es Maricunga, donde la empresa desarrolla junto a Rio Tinto un proyecto de litio y cuenta con el 50,01% de la propiedad.
Todo está por verse.
NOTA: Respecto de este artículo, Codelco envió una declaración pública expresando lo siguiente:
"En relación con la información publicada respecto de la evaluación de la venta de las participaciones de Codelco en Minera El Abra y Quebrada Blanca, aclaramos que dicha información no se ajusta a la realidad.
Queremos precisar que ni el directorio de Codelco ni su presidente han analizado, discutido o adoptado decisión alguna respecto de la venta de dichas participaciones.
El foco del directorio y de la administración está puesto hoy en cuatro pilares estratégicos: seguridad; maximizar los excedentes para el Fisco lo que implica rentabilizar las operaciones buscando no aumentar la deuda; ordenar la casa con mano firme y transparencia; y fortalecer la sostenibilidad.
En los próximos meses, la compañía llevará adelante el proceso de definición de su Plan Estratégico instancia en la que se evaluarán de manera integral distintos aspectos de su gestión y desarrollo futuro, incluyendo su estructura operacional y de costos, su cartera de proyectos y eventual venta de activos, alternativas de financiamiento y otras materias relevantes para el cumplimiento de sus objetivos de largo plazo. Dicho proceso permitirá identificar y analizar las distintas alternativas que contribuyan a fortalecer la sostenibilidad operacional y financiera de la Corporación".