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Publicado: Lunes 4 de abril de 2011 a las 05:00 hrs.
En diciembre del año pasado, Antofagasta Minerals y el Centro de Estudios Científicos (CECS) firmaron un convenio de investigación dirigido a explorar el desarrollo de nuevos procesos de biolixiviación. De esta manera, el brazo minero del grupo Luksic daba por primera vez pasos formales hacía la biominería, razón por la cual el contrato recibirá el beneficio tributario de la actual ley de I+D.
En una primera etapa, que se prolongará por tres años, el acuerdo contempla un aporte de US$ 2,4 millones por parte de la compañía para el desarrollo de la infraestructura y los métodos que harán posible ejecutar el trabajo experimental en el CECS, en Valdivia.
Según Francisco Veloso, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Antofagasta Minerals, con esta iniciativa la empresa busca ponerse al frente de lo que será la nueva minería del siglo XXI.
“Este programa de investigación con el CECS representa un importante paso en la permanente búsqueda de innovación por parte de la empresa, tanto para lograr una mayor eficiencia y rentabilidad económica como para incrementar la sustentabilidad ambiental y social de sus proyectos”, añade Veloso.
La firma tiene intenciones de aprovechar los resultados del proyecto para ampliar la búsqueda de la base mineral en el mundo, además de abordar las dificultades propias de los yacimientos de baja ley para convertirlos en nuevas oportunidades de valor.
La dirigente de la asociación que agrupa a grandes multinacionales de esta industria en Chile sostuvo que se debe rediseñar el fondo para medicamentos de alto costo para adaptarlo a las realidades del sector salud.
Un análisis del Estudio La Firma, integrada por exasesores del Ministerio del Trabajo, estimó que las modificaciones al diseño original de la iniciativa podrían reducir en cerca de 26% su potencial de creación de empleo femenino.