El pasado 11 de agosto, la gigante norteamericana Google anunció una importante expansión de su infraestructura desplegada a nivel continental, con la instalación de tres nuevos sistemas de cables submarinos: Alisios, Canoa y OlaLuz. El primero –anunció la multinacional en su blog– “conectará a la República Dominicana, Panamá y Chile”.
Pero a exactos 63 días de enviar la misiva –que incluyó voces de importantes autoridades como el Presidente de República Dominicana, el Presidente de Panamá y el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange– dos fuentes conocedoras del despliegue del proyecto confirmaron a DF que la gigante no tiene aún aprobada una concesión por parte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) para realizar su despliegue en Chile.
Para hacer memoria, ese mismo visto bueno fue el que el pasado 27 de enero el exministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, entregó a CMI Chile SpA, filial de China Mobile International, cuando aprobó por decreto la concesión solicitada por la firma china para desplegar un cable submarino de unos 20.000 kilómetros para conectar Concón con Hong Kong.
El final de la historia se conoce. Tres días después, la autoridad anuló el documento oficial por un presunto error de “tipeo” y el mismo ministro Muñoz junto a otras autoridades vieron revocadas sus visas hacia Estados Unidos, que ya fueron devueltas.
Volviendo al proyecto estadounidense, una las fuentes mencionadas precisó que Google recién ingresó su solicitud de concesión a las dependencias de Subtel el pasado 3 de septiembre, y a la fecha, aún no ha recibido dicho visto bueno de parte de la autoridad.
Consultada, la Subtel declinó hacer comentarios.
En tanto, Google sostuvo a este medio que “los proyectos de esta envergadura requieren un proceso regulatorio complejo en el que intervienen múltiples organismos gubernamentales" y que "Google ha estado colaborando con dichas entidades durante los últimos dos años tanto en el proyecto Humboldt como en Alisios".
"Google mantiene su firme compromiso de garantizar que se obtengan todas las aprobaciones regulatorias y concesiones necesarias antes de que comience la operación de los cables”, añadió.
El permiso de Subtel
Tal como señala la tecnológica, el proceso para el cable debe contar con autorizaciones de Subtel, el SEA, la Subsecretaría para las FFAA, el SHOA, Directmar, concesionarias eléctricas, municipalidades, el Serviu y el Consejo de Monumentos Nacionales, entre otros.
Por tanto, explican entendidos, el que Google no tenga aún aprobada su concesión por parte de la Subtel no significa que el cable Alisios no vaya a concretarse, puesto que la empresa sí ha avanzado con otros permisos que dependen de otras autoridades.
De momento, la estadounidense también tiene en su poder un cuestionario con el que Subtel busca conocer más antecedentes de su proyecto. Este formulario también fue entregado a CMI Chile SpA, contraparte con quien la subsecretaria Romina Garrido se reunió el pasado 14 de agosto. Se trata, específicamente, de seis ejecutivos que le presentaron un “plan de inversiones de la empresa CMI Chile SpA para cuadrienio 2027 a 2030”.
A la fecha, sin embargo, ni Google ni CMI han devuelto el documento con sus respuestas.