DOLAR
$968,00
UF
$41.040,82
S&P 500
7.742,32
FTSE 100
10.717,01
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
183.560,31
Dólar US
$968,00
Euro
$1.100,80
Real Bras.
$186,61
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$144,20
Petr. Brent
108,48 US$/b
Petr. WTI
96,21 US$/b
Cobre
6,63 US$/lb
Oro
4.184,60 US$/oz
UF Hoy
$41.040,82
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍPor:
Publicado: Lunes 28 de septiembre de 2026 a las 04:00 hrs.
En febrero de 2023, la española Bimba & Lola pidió registrar en Chile su marca “LB”, anagrama que tiene estampado en algunos de sus bolsos y carteras.
En 2024, sin embargo, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) rechazó su requerimiento, citando registros previos de Louis Vuitton, cuyas siglas son “LV”.
La historia anotó su siguiente capítulo en 2025, cuando el Tribunal de Propiedad Industrial (TDPI) confirmó el fallo. Pese a que descartó como obstáculo tres marcas que contienen el segmento “LB”, mantuvo el rechazo por su parecido con LV: se trata de signos de dos caracteres que parten con la letra L y que, pese a distinguirse gráficamente, “el consumidor medio en nuestro país las pronuncia de manera idéntica”, dijo.
La española no se quedó tranquila. Patrocinada por Francisco Carey, la firma recurrió ante la Corte Suprema alegando que el fallo es contradictorio: planteó que se aceptó la coexistencia con marcas que comparten literalmente el segmento “LB”, pero no con “LV”, que difiere en una letra.
Añadió también que el TDPI omitió el “criterio de las siglas”, según el cual variar un solo carácter basta para diferenciar dos signos.
Ahora, falta que se pronuncie el tribunal.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
La extitular de Trabajo es partidaria de que el Estado entregue subsidios para apoyar a los sectores que lo requieren, siempre con foco en mujeres y jóvenes, y plantea que el horizonte del gobierno para este año debería ser recuperar al menos 200 mil plazas.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.