La productora chilena de la familia Goycoolea Sone, Grupo Hijuelas, se asoció con Les Domaines Agricoles, el conglomerado agrícola ligado al rey Mohamed VI de Marruecos, para crear Frutivar, una nueva empresa dedicada a producir y comercializar plantas frutales en ese país.
El acuerdo lo anunciaron hace una semana en una de las principales ferias del sector hortofrutícola, la Fruit Attraction de Madrid, pero llevaban más de un año y medio preparándolo. Las dos compañías habían entrado en contacto en Sudáfrica y los ejecutivos marroquíes vinieron a conocer los viveros del Grupo Hijuelas en Chile y Perú.
De hecho, el nombre Frutivar está inspirado en Frutillar, porque a los marroquíes que vinieron a Chile les gustó mucho dicha ciudad. La idea es que el Grupo Hijuelas esté a cargo de la producción y la parte técnica, mientras Les Domaines Agricoles se encargue del área comercial y administrativa en Marruecos.
Para levantarla, los chilenos invirtieron US$ 3 millones en infraestructura, incluyendo invernaderos con sistemas de control de temperatura, humedad, iluminación y ventilación, necesarios para producir plantas en un país donde las temperaturas pueden llegar a los 45 grados.
Las plantas van desde Chile y desde un laboratorio en Meknes, Marruecos, para luego ser enraizadas y preparadas para su venta en las instalaciones de Frutivar en la localidad de Kenitra, cerca de Rabat.
El negocio empezó con berries pero Hijuelas quiere incorporar cerezos, frutales de carozo y paltos. La idea es ir aumentando la producción a medida que las nuevas variedades sean probadas y validadas en el mercado local. “Yo espero que llegue a su plató en tres años” dice Gaspar Goycoolea Vial, presidente de Grupo Hijuelas.
Para Frutivar, la empresa ya firmó licencias de propagación con la chilena Hortifrut y las australianas MBO y OZblu para producir plantas de sus variedades en Marruecos y abastecer a los agricultores locales. Lo mismo que ya hacen en nuestro país con Hijuelas para los mercados de Perú, México, Colombia y Brasil.
La alianza partió con berries, pero la idea es ampliarse a cerezos, frutales de carozos y paltos. La idea es llegar a nuevos mercados como Egipto, Kenia, India y Europa a través de la nueva sociedad Frutivar.
El socio marroquí
El socio de Hijuelas es uno de los mayores conglomerados agrícolas de Marruecos y forma parte del imperio empresarial del rey Mohamed VI. De hecho, Les Domaines Agricoles es controlada por Siger, el holding privado del monarca, y hasta 2003 se llamaba Les Domaines Royaux, es decir, los dominios reales.
Fue fundada en 1960 y produce cítricos, frutas, hortalizas, miel y frutos rojos, entre otros productos que exporta a más de 40 países.
“Tienen operaciones en varios países, también en Canadá, en Europa. A nosotros nos honra ser hoy día los partners en todo el desarrollo de vivero y genética de Marruecos”, dice a DF Gaspar Goycoolea, presidente de Grupo Hijuelas.
Los planes internacionales de Hijuelas
El Grupo Hijuelas nació en 1969, cuando Juan Sone Mizunuma, hijo de inmigrantes japoneses, fundó un vivero de plantas para hogar en Hijuelas, Región de Valparaíso. Con los años, el negocio creció hacia la producción de plantas frutales. Hoy el presidente del grupo es Gaspar Goycoolea Vial, yerno de Sone, y su hijo, Juan Ignacio Goycoolea Sone, oficia como el CEO.
Uno de los mayores objetivos de padre e hijo ha sido expandirse para el extranjero. El año pasado, en Estados Unidos, compraron dos propiedades en un polo de empresas de biotecnología en Florida, llamado Progress Park, para hacer investigación y ampliar su actividad comercial. Además, inauguraron un vivero de berries en Querétaro, México, así como otro en Sudáfrica y un centro de investigación en Francia. .
Con Frutivar, la idea de Hijuelas es convertir a Marruecos en uno de sus principales centros de producción fuera de Chile y poder llegar a los mercados de Egipto, Kenia, India y Europa.
Con eso ya logrado, pasarán a la segunda parte de su plan: “Vamos a pasar a una segunda etapa que es el desarrollo de proyectos agrícolas en distintos países, o sea formar ecosistemas donde se unan fuerzas para atraer inversionistas y hacer desarrollo agricultura de punta”, explica Goycoolea Sone.