Ante el sistema frontal pronosticado para los próximos días en la Región Metropolitana -asociado a precipitaciones y fuertes vientos-, Enel Distribución activó de forma preventiva su plan de emergencia y reforzó sus recursos técnicos, operacionales y de atención al cliente, con el objetivo de responder ante eventuales contingencias que afecten la red eléctrica y la continuidad del suministro.
La eléctrica suministra energía a más de 2,2 millones de clientes, con un área de concesión que abarca 33 comunas de la Región Metropolitana. La distribuidora de capitales italianos busca no repetir lo que aconteció en agosto de 2024, cuando los cortes de luz fueron tan severos que la autoridad puso en duda la continuidad de su concesión eléctrica.
La compañía aumentará hasta nueve veces la disponibilidad de recursos técnicos en terreno respecto de una jornada normal de operación, y ampliará hasta 20 veces su capacidad de atención a clientes.
La distribuidora llamó además a mantenerse alejado de cables cortados, postes dañados o cualquier instalación eléctrica que pudiera encontrarse energizada, evitando intervenir en el lugar y reportando de inmediato la situación a través de los canales oficiales.
Plan Invierno 2026
El despliegue preventivo forma parte de las acciones del Plan Invierno 2026 de la compañía, oportunamente informado a la autoridad sectorial. Entre las principales iniciativas destacan la incorporación de 460 nuevos equipos de telecontrol -que se suman a los más de 3.600 actualmente operativos-, la instalación de sensores inteligentes y 16 nuevos alimentadores, la inspección de más de 1.400 kilómetros de redes mediante drones y otras tecnologías, y la ejecución de 82.000 podas preventivas en coordinación con los municipios durante 2026.
A ello se agrega el entrenamiento permanente de las cuadrillas en el centro especializado de formación de la empresa, donde participan en simulaciones que recrean distintos escenarios operacionales y de emergencia.
Atención prioritaria a electrodependientes
Enel Distribución señaló que monitorea de manera permanente la continuidad del suministro de sus clientes electrodependientes registrados y que mantiene reforzados los protocolos de atención prioritaria para este tipo de contingencias. La compañía dispone de canales de contacto exclusivos para estos clientes y cuenta con equipos de respaldo -baterías y grupos electrógenos- para apoyar los casos priorizados durante eventuales cortes.
La firma reiteró el llamado a familiares, cuidadores y tutores de personas electrodependientes que aún no estén inscritas a completar el proceso de registro, para acceder a los mecanismos de atención prioritaria disponibles.
El antecedente de agosto de 2024
El despliegue preventivo de la compañía se produce tras la crisis que enfrentó hace dos años. Entre el 1 y el 3 de agosto de 2024, un sistema frontal con ráfagas de viento de hasta 124 km/hora provocó la caída de cerca de 2.000 árboles y más de 200 fallas en la red de media tensión del área de concesión de Enel Distribución. En su punto más alto, los cortes afectaron a 700 mil clientes de la eléctrica, con interrupciones que en algunos casos se extendieron por más de 15 días.
El episodio derivó en consecuencias regulatorias inéditas para la firma de capitales italianos. En enero de 2025, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) le cursó una multa de 280 mil UTM -equivalente a casi US$ 19 millones-, la más alta de su historia, tras concluir que infringió la normativa en cuatro ámbitos: falta de mantención de las instalaciones, cortes prolongados, no entrega de información a las autoridades y falta de canales de atención a clientes.
A ello se sumó, en julio de 2025, una sanción adicional de 12.000 UTM -unos $ 8.200 millones- por infracciones a la Ley de Electrodependientes. En paralelo, la compañía acordó con el Sernac compensaciones por más de $ 17.000 millones para 801 mil hogares afectados.