El proyecto de presupuestos, que a fines de cada año discute el Congreso Nacional, obliga al mundo político a volcar la mirada hacia la macroeconomía y hacer el nexo, con más nitidez que nunca en su proceso legislativo, entre esta y las urgencias sociales. Sin embargo, soterradamente, la política también juega un rol trascendental durante la tramitación de la iniciativa. Por ser el primer presupuesto del Presidente José Antonio Kast, en las filas oficialistas están preparados para la defensa del compromiso de la responsabilidad fiscal. Desde la oposición, argumentos en ristre, se disponen a confrontar la propuesta del Ejecutivo con la realidad.
Justamente es en este escenario que algunos expertos detectan e ilustran acerca de ciertos elementos clave en la discusión de este Presupuesto, que influirán en su resultado y en la evaluación de los protagonistas más destacados del debate.
En este contexto, habría al menos cuatro aspectos políticos que se harán presentes en la discusión: liderazgo opositor, figura presidencial, rol de Quiroz y papel del oficialismo.
Liderazgo de la oposición
Si algo ha quedado claro en estos primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast es que en la oposición no existe un liderazgo evidente y que, pese a la manifestación de intenciones de los máximos dirigentes de los partidos del sector, la unidad le está siendo bastante esquiva, en la práctica. Por lo que, a diferencia de ocasiones anteriores, donde se esperaba que determinadas figuras lideraran la discusión, ahora se espera que de este debate surja la figura capaz de guiar a la oposición en el Congreso.
Por lo pronto, los cientistas políticos consultados destacan dos figuras, en un escenario en que, además, existe un alto porcentaje de debutantes, como son las senadoras Yasna Provoste (DC) y Paulina Vodanovic (PS). Coincidentemente ambas encabezan la Cuarta y Quinta Subcomisión Mixta de Presupuestos, respectivamente. Aunque las miradas se las ha llevado, al menos en lo que va de la discusión sobre la propuesta del gobierno, que está recién comenzando, la instancia encabezada por la senadora falangista. Ello, por una serie de razones, entre las que destacan el hecho de que la parlamentaria le ha sacado partido a que su comisión estudia, entre otras, las partidas de educación y gobiernos regionales, que dieron que hablar desde la etapa en que las subcomisiones analizaban la ejecución presupuestaria 2026.
En tal sentido, para el cientista político Tomás Duval, uno de los problemas de la oposición en la discusión de este presupuesto es, justamente, quién la va a liderar; por lo que observa el desempeño de Provoste “en esa línea” y estima que puede jugar un rol relevante, ya que “la acompaña su doble experiencia de senadora y exministra; y a eso se suma el gran recambio en el Congreso”. No obstante, para Duval habrá que ver si es la figura que va a capitalizar este debate, en lo que juega un papel relevante la estrategia de negociación por la que opte para enfrentar al Ejecutivo, como poner el foco en la revisión de ciertos programas públicos, que afectan aspectos más sensibles de la ciudadanía. “A sí es que sus capacidades se verán en la forma de resolver los recortes”, destaca el experto.
El cientista político Aldo Cassinelli comparte con Duval que su paso por el Mineduc le da una cierta ventaja a Provoste en esta carrera por el liderazgo opositor, ya que uno de los temas está sobre la mesa es el de los recortes a programas de esta cartera, como ‘Yo elijo mi PC’ y “ella lo supo aprovechar la oportunidad”. Sin embargo, desde su punto de vista, la timonel del Partido Socialista (PS), senadora Vodanovic, podría sacarle partido a la subcomisión que encabeza, puesto que una de las partidas que le corresponde revisar es la del Ministerio de Obras Públicas, “que tiene que ver con la inversión de esta cartera, lo que también podría implicar un empuje al empleo, que es un tema muy importante en este periodo”. Además, advierte que sin un liderazgo en la oposición, “el primero tiene que salir del Congreso y la discusión del presupuesto lo permite”.
Mientras que para el doctor en Historia Gonzalo Arenas “el político que tenga una postura razonable y logre llegar a un acuerdo con el gobierno” será el que tome el liderazgo de la oposición, ya que, “como todo presupuesto, ingresó con muchos temas negociables”. Y, desde su punto de vista, esta persona puede ser Provoste, como “como una senadora con experiencia, capaz de llegar a acuerdos, que es”. Pero, aclara, puede ser cualquiera que logre acuerdos con el gobierno “va a destacar y salir en la foto, porque la oposición intransigente no capitaliza”.
La figura presidencial
Arenas constata que las prioridades que ha mostrado el presupuesto son diferentes a las del gobierno anterior y a las que quisiera la oposición, como en los temas de seguridad y empleo. Con esta propuesta -dice-, el Presidente José Antonio Kast “mira a largo plazo y está mostrando coherencia” con el discurso con el que llegó a La Moneda. Y que “de todas maneras” está en juego su credibilidad respecto de la seriedad del tema de las finanzas públicas, por lo que de ceder hasta el punto de “aprobar un presupuesto tan amplio como los anteriores, sería una derrota política importante”, advierte.
Mientras que para Duval el presupuesto de Kast constituye “la continuidad política de la megarreforma, lo que la va a abrochar”; por lo que estima que “es un cambio de paradigma en la forma como se propone el presupuesto, porque tiene a una revisión profunda. Y el eje central es el gasto en relación con los resultados”, lo que, “en la discusión, puede convertirse en la debilidad del proyecto”.
Por su parte, Cassinelli recuerda algo que le parece fundamental en esta discusión y es que “este es el único presupuesto que hace el gobierno, pensando en su objetivo final: equilibrio fiscal y seguridad, pese a que el principal problema es el empleo”, pues luego, detalla, vienen elecciones de todo tipo, lo que hace a los dirigentes replantearse las prioridades. Por lo que, plantea, que Kast tendrá que definir “cómo satisface a los ortodoxos económicos versus los que le hacen ver pierde el electorado, si no flexibiliza su posición, entendiendo que el tema del empleo es más social”. Pero también hace ver que el Presidente “no puede hipotecar todo su capital en este presupuesto”.
Desafío de Quiroz
El ministro de Hacienda Jorge Quiroz es el rostro del Presupuesto 2027, comparten los expertos. Y, a juicio de Duval, es imperioso para el aprobar este proyecto “con esta mirada de restricciones del gasto” que el gobierno decidió imprimirle. Por tanto, agrega, su prioridad en este contexto es crear empleo, “lo que será bien difícil en lo inmediato”; no obstante, su desafío “es alinear a los suyos y después ver cómo enfrenta a la oposición. De lo contrario, puede ahondar el problema político en su sector”, advierte.
A diferencia del mandatario, Cassinelli señala que el titular de Hacienda no tiene capital político, pero “sí se juega su prestigio como economista en este presupuesto, junto con la visión de cómo se enfrenta el modelo económico”.
Este presupuesto “es un gran desafío para Quiroz”, sentencia Arenas, porque si bien el proyecto se va a aprobar, el titular de Hacienda “tiene que lograr que la tramitación no polarice los ánimos para posteriores negociaciones tanto con la oposición, como con el propio oficialismo”.
Escudero político de Hacienda
En este contexto, hay un personaje encargado de apoyar la labor del ministro de Hacienda, en el oficialismo. Este rol no es de ahora, lo cumplió durante muchos años el exsenador Ricardo Lagos Weber (PPD) al mando de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos. Este año le corresponde al senador Javier Macaya (UDI), quien encabeza también la Comisión de Hacienda del Senado. En la discusión de este año, el parlamentario oficialista deberá asumir -opinan los expertos- el rol de escudero político de Quiroz.
Un desafío nada menor que, según Arenas, le podría reportar “importantes ganancias”, siempre y cuando logre “generar un ambiente en que la oposición se sume a algunas propuestas”, lo que sería “un éxito también para él”.
De hecho, Duval plantea que el senador gremialista “se va a convertir en una suerte de brazo derecho de Quiroz durante la tramitación” del presupuesto. Y agrega que Macaya “es la figura clave para para Quiroz y es el rol que va a jugar” en la tramitación de la iniciativa, “si la discusión política es más intensa, Macaya tiene un espacio político para actuar, como el principal aliado de Quiroz en el Congreso”.
Para Cassinelli “la pega de Macaya es proteger al Presidente”, por lo que en ese contexto “su rol es hacer que la tramitación sea lo más tranquila posible”, de ahí la necesidad de que apoye a Quiroz, dice el experto, porque debe “lograr no sólo que el presupuesto se apruebe sin grandes sobresaltos, sino también costos políticos”. “Por lo que su pega sería cumplir con el rol de cuidar a Kast y a Quiroz”.