Una favorable recepción tuvo entre los principales gremios empresariales el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el gobierno.
Los representantes del sector privado valoraron las señales de contención fiscal y el énfasis puesto en empleo e inversión, aunque también plantearon que las medidas deberán complementarse con otras acciones para conseguir una reactivación más profunda de la economía.
La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, destacó que, en un escenario marcado por la estrechez de las cuentas públicas, el Ejecutivo se planteara un incremento del gasto de 1,5% y pusiera entre sus prioridades medidas destinadas a impulsar el crecimiento y la creación de puestos de trabajo.
“En un contexto de estrechez fiscal, que se refleja en el aumento anunciado del gasto de 1,5%, valoramos que el Presupuesto contemple, entre sus prioridades, medidas proempleo y de impulso al crecimiento”, señaló la dirigenta empresarial.
En esa línea, destacó particularmente el anuncio de adelantar la inversión pública a enero, el seguimiento de su ejecución en las regiones y las medidas de apoyo a la contratación formal, iniciativas que, dijo, coincidían con propuestas que la CPC había presentado junto al Centro de Estudios Públicos (CEP).
El empleo fue uno de los principales énfasis de su reacción. “Con cerca de un millón de personas buscando trabajo, es fundamental que estos anuncios se traduzcan pronto en oportunidades concretas”, sostuvo Jiménez. También destacó los recursos destinados a seguridad y educación, especialmente aquellos dirigidos a la primera infancia.
Sin embargo, la presidenta de la CPC advirtió que todavía faltaba conocer aspectos relevantes del proyecto, entre ellos el monto total destinado a inversión. A su juicio, el desafío será compatibilizar el proceso de convergencia fiscal con las necesidades inmediatas de la economía.
En ese escenario, planteó que el impulso fiscal deberá ir acompañado de medidas que permitan movilizar capitales privados. “También necesitamos activar la inversión privada, agilizar los permisos y reducir los costos y las rigideces laborales que dificultan la creación de nuevos puestos de trabajo”, afirmó.
Las prioridades de las ramas
Una lectura similar realizó el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Raimundo Rencoret, quien vinculó el acotado crecimiento del gasto previsto para 2027 con la trayectoria que habían mostrado las cuentas públicas durante los últimos años.
“El ajustado incremento del Presupuesto que contempla el proyecto de ley es consecuencia directa de un fuerte aumento del gasto fiscal que, por más de una década, no ha sido compensado por un mayor crecimiento económico”, señaló.
Rencoret calificó el escenario como “extremadamente complejo”, aunque valoró que el Ejecutivo priorizara la inversión y el empleo. En ese desafío, sostuvo, la construcción está llamada a desempeñar un papel relevante, debido al impacto de la inversión en vivienda e infraestructura tanto sobre la actividad como sobre la generación de puestos de trabajo.
El dirigente gremial puso además el foco en la ejecución de los recursos. A su juicio, ante un escenario fiscal estrecho no basta con definir las prioridades, sino que también es necesario garantizar que el gasto consiga los resultados esperados.
“En las actuales condiciones, Chile necesita que cada peso disponible genere el mayor impacto económico y social posible”, planteó Rencoret, quien llamó a privilegiar las iniciativas que contribuyan al crecimiento y a asegurar una ejecución oportuna y eficiente de las inversiones.
Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), su presidente Antonio Walker sostuvo que el Presupuesto 2027 va “en la dirección correcta”, al combinar el objetivo de avanzar en el orden de las cuentas fiscales con recursos para áreas como reactivación económica, seguridad y salud.
El dirigente destacó especialmente las medidas destinadas al mercado laboral. “Valoramos especialmente el esfuerzo del gobierno por recuperar el empleo, principal urgencia de Chile. Esperamos que este presupuesto contribuya a impulsar la inversión y la actividad económica para generar más y mejores puestos de trabajo”, afirmó.
Walker agregó que desde el mundo empresarial existe disposición a contribuir a ese desafío y manifestó la expectativa de que las medidas comiencen a reflejarse rápidamente en resultados concretos para la economía y las familias.
PYME piden medidas adicionales
Una postura más cauta mostró la Multigremial Nacional. Su gerente de Estudios, Víctor Urbina, calificó como señales positivas el aumento de 23,5% de los recursos para Sercotec y el impulso a las obras regionales, pero sostuvo que esas iniciativas, por sí solas, son insuficientes para enfrentar la situación de las pequeñas y medianas empresas.
“Hoy muchas PYME no tienen margen para seguir contratando ni asumir nuevos costos”, señaló.
Por ello, Urbina planteó que el presupuesto debía complementarse con una agenda específica para el sector, mediante una reforma que reúna las principales necesidades de las pymes, reduzca los costos de emprender e incentive la inversión y la generación de puestos de trabajo.
“Sin esos cambios estructurales, el impacto de estas medidas será limitado”, advirtió.